Hombre hablando en un micrófono durante una presentación.
POLÍTICA

Los Comuns optan por una huida hacia adelante con la Cataluña de los 10 millones

La dirección intenta diferenciarse en un contexto de colapso de la izquierda woke

El debate sobre la presión demográfica en Cataluña ha dado un vuelco en apenas una década. Si durante los años del procés la idea de una “Cataluña de 10 millones” se presentaba como horizonte deseable, hoy es ya un debate. Prácticamente todas las fuerzas políticas han rectificado sus posiciones, admitiendo que el crecimiento poblacional acelerado genera tensiones en vivienda, sanidad, educación y empleo. Todas, salvo una: los Comuns.

Ayer, el diputado David Cid publicaba un artículo en el que reivindica abiertamente la necesidad de planificar una Cataluña de 10 millones de habitantes. Según su planteamiento, la cuestión no es cuántos catalanes habrá, sino cuántos recursos se destinan a garantizar servicios públicos y cohesión social. Para Cid, cuestionar el aumento demográfico equivale a “asumir el marco de la extrema derecha”.

Un discurso en solitario

Los argumentos de Cid no son aislados. Hace apenas unas semanas, Gemma Tarafa y Candela López firmaban otro texto en el que defendían que Cataluña debía ser “mestiza, abierta y plural”. En ambos casos, la tesis central es la misma: el problema no está en la llegada de población extranjera, sino en la injusticia en el reparto de recursos. Según su relato, cualquier otra lectura abre la puerta a posiciones xenófobas.

Personas con abrigos hacen fila detrás de una valla metálica frente a un edificio con ventanas decoradas con formas geométricas de colores.

El contraste con el resto del arco político es cada vez más nítido. ERC ha girado radicalmente y ahora admite que la inmigración masiva ejerce una presión evidente sobre salarios y servicios. Incluso la CUP, que durante años se alineó con el discurso del “volem acollir”, ha empezado a cuestionar los efectos sociales de un crecimiento descontrolado. El resultado es que los Comuns han quedado prácticamente aislados en la defensa de un modelo demográfico expansivo.

El dilema electoral

En este contexto, la apuesta de los Comuns por defender la Cataluña de los 10 millones es también un intento de diferenciarse y mantener un nicho. En un escenario en el que ERC busca recomponer su base social, Junts se acerca al electorado conservador y la CUP intenta redefinir su discurso, los de Ada Colau se presentan como la última fuerza que defiende sin matices un modelo de crecimiento abierto.

Mujer hablando en un micrófono durante un evento.

La incógnita es si esa estrategia tendrá rédito electoral. Los antecedentes no invitan al optimismo: en los últimos ciclos, los Comuns han sufrido un retroceso constante. Apostar por la “Cataluña de los 10 millones” puede servirles para marcar perfil, pero también para acentuar esa distancia con una sociedad cada vez más crítica con el descontrol demográfico.

➡️ Política

Más noticias: