Un grupo de personas en una manifestación sosteniendo un cartel amarillo con un mensaje en catalán.
POLÍTICA

Una manifestación vecinal rompe el relato oficial sobre la seguridad en Barcelona

La narrativa y los trucos estadísticos palidecen ante la realidad de la calle: las manifestaciones son la prueba

La seguridad en Barcelona vuelve a estar en el centro del debate político y social. Una protesta impulsada por vecinos de Sants-Montjuïc ha evidenciado la distancia entre la narrativa oficial y la realidad. Bajo el lema ¡Basta ya de vivir con miedo!, cientos de residentes salieron a la calle en la Zona Franca para denunciar los robos, la violencia y el incivismo que condicionan su día a día.

Los convocantes, procedentes de barrios como Can Clos, La Capa, Estrellas Altas o la plaza Marina, reclaman medidas inmediatas. Entre sus peticiones destacan el cierre nocturno de los Jardins de la Mediterrània y una mayor presencia policial en la zona. También exigen sanciones más duras contra los locales y particulares que alteren la convivencia.

El malestar vecinal contrasta con el mensaje del Govern y del Ayuntamiento, que presumen de una reducción global de los delitos en Cataluña en los últimos meses. Pero lo cierto es que los trucos estadísticos con las cifras no pueden evitar las manifestaciones. De hecho, el pasado junio se vivía exactamente la misma situación en Nou Barris.

Hombre de cabello canoso y barba hablando en una conferencia de prensa con un fondo que tiene el logo del Ayuntamiento de Barcelona.

El líder municipal del PP, Dani Sirera, ha aprovechado la movilización para criticar al alcalde Jaume Collboni. Sirera ha denunciado que Collboni califique de "ultra" la narrativa que pone sobre la mesa el problema de la inseguridad. Además, ha recordado que los datos del Ministerio del Interior confirman un repunte de delitos especialmente graves: las agresiones sexuales con penetración subieron un 22,5%, y el tráfico de drogas se disparó un 26%.

La fractura entre cifras oficiales y percepción ciudadana

El Govern de Salvador Illa ha defendido como un logro la caída del 6% en la criminalidad registrada en el primer trimestre de 2025. Sin embargo, los datos sobre multirreincidencia dibujan un panorama mucho más complejo. Según Interior, en Cataluña hay más de 3.000 multirreincidentes. De ellos, la gran mayoría son extranjeros, lo que evidencia el vínculo entre inmigración irregular e inseguridad.

La estrategia del Govern se ha centrado en intensificar el control sobre este grupo específico, con el lema “quien la hace la paga”. Aun así, la frustración de los barrios se mantiene, y la protesta de la Zona Franca lo ha vuelto a poner de relieve. Y es que, mientras haya descontrol migratorio y laxitud legislativa, la situación no puede mejorar sustancialmente.

➡️ Política

Más noticias: