Carles Puigdemont con traje oscuro hablando en un podio con micrófonos.
POLÍTICA

Un exconcejal de Junts expone la fractura y amenaza con disputar la dirección a Puigdemont

A estas alturas, la dirección de Junts ya no puede cambiar de rumbo y admitir que su estrategia con Sánchez ha fracasado

El exconcejal de Junts, Hèctor López Bofill, vuelve a dinamitar la aparente calma dentro del espacio posconvergente. En un mensaje publicado en redes, el jurista ha dejado entrever su disposición a presentarse para liderar Junts si el partido no avanza hacia la independencia.

“Ya sé que algunos querríais que me diera de baja de Junts. Pero quizás, si no hay avances hacia la independencia de Cataluña, me presentaré con mi plan para la dirección del partido en el próximo congreso”. Así se expresaba Lòpez Bofill en respuesta al community manager de Carles Puigdemont, Aleix Clarió.

El mensaje vuelve a confirmar que la fractura interna en Junts existe y que tiene nombres propios. López Bofill no solo cuestiona la estrategia del expresidente, sino que insinúa un relevo al frente del partido. Y es que, pese a su discurso de unidad, Junts no podrá esconder mucho más tiempo el fracaso su estrategia. Jaume Giró nos dio otro ejemplo.

Carles Puigdemont hablando en un podio con micrófonos y una bandera a su lado.

Una voz incómoda que refleja el malestar de las bases

No es la primera vez que López Bofill pone en aprietos a Puigdemont. La semana pasada, ya lo acusó públicamente de mantener un pacto estéril con Pedro Sánchez, asegurando que “no se ha cumplido ninguna de las condiciones” de la investidura. El comentario señalaba a la estrategia de Junts en Madrid y expuso lo que muchos callan: que el liderazgo de Puigdemont no da frutos.

A esta crítica política se suma una fractura ideológica cada vez más visible. López Bofill representa el ala soberanista del partido, aquella que considera que Junts  se ha instalado en la comodidad institucional. Desde hace meses, defiende que el independentismo debe redefinirse y acercarse a Aliança Catalana, el partido de Sílvia Orriols, con el que comparte parte del electorado. “Junts solo podrá volver a gobernar con un proyecto independentista pactando con Aliança Catalana”, ha repetido en más de una ocasión.

El problema (para Junts) es que, por ahora, los números le dan la razón a Lòpez Bofill. Según las últimas encuestas, Aliança Catalana coquetea con el sorpasso a Junts. Además, el altamente probable que la fractura que le haga en las próximas elecciones municipales sea histórica.

Dos personas, una mujer con bufanda y un hombre con gafas y traje, sobre un fondo azul con un logotipo blanco.

Puigdemont pierde autoridad dentro del espacio juntaire

La primera regla no escrita de un partido grande, institucional y establecido es que tiene que funcionar. Esto implica tocar poder todo lo que sea posible. Pero Junts, que está completamente empantanado en la amnistía, ha optado por una estrategia muy arriesgada.

Esta estrategia consiste en salirse del poder con la esperanza de coger y tener más poder en el futuro. Este ha sido el núcleo de su estrategia con el PSOE en Madrid, pero lo cierto es que Sánchez les ha desplumado. Además, Junts no ha tenido la más mínima vista para interpretar el cambio ideológico estructural que se vive en Europa.

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