
ERC cambia de planes con la financiación singular, y el PSC sonríe: ¿Presupuestos a la vista?
El teatro del tripartito funciona a la perfección: el PSC no solo gana tiempo, sino que ERC incluso se lo regala
Para sorpresa de nadie, ERC ha decidido aplazar hasta, como mínimo, 2026 el debate en el Congreso sobre su propuesta de ley para que Cataluña recaude el IRPF. La decisión supone un giro respecto al plan inicial de los republicanos, que querían impulsar la medida este otoño para presionar al PSOE. El partido de Oriol Junqueras asegura que no se trata de una renuncia, sino de un cambio de ritmo para “favorecer la negociación” con el Gobierno central.
El portavoz de ERC, Isaac Albert, explicó que las conversaciones con el Ministerio de Hacienda “siguen en buen camino” y que abrir el debate parlamentario “ahora no tocaba”. Según dijo, el objetivo es alcanzar antes de final de año un consenso sobre el nuevo modelo de financiación. “Creemos que cuanto antes se cierre el nuevo modelo, mejor, pero poner fechas exactas sería un error”, afirmó.
La maniobra también tiene un componente táctico dentro del bloque procesista. Mientras Junts ha optado por la confrontación con el PSOE y ha anunciado que bloqueará la legislatura, ERC se desmarca apostando por la estabilidad y el diálogo. En definitiva, el teatro postprocesista funciona a pleno rendimiento.

El PSC celebra el gesto y ve margen para el acuerdo
En el PSC - cómo no - han recibido la decisión de ERC con evidente satisfacción. Lluïsa Moret aseguró que lo importante “no son las fechas ni el calendario”, sino lograr un acuerdo sólido. Según dijo, el aplazamiento demuestra “voluntad de entendimiento” y refuerza el clima de cooperación. Moret subrayó que ambas formaciones “trabajan intensamente” para aplicar los compromisos asumidos en el pacto de investidura.
El gesto llega en un momento clave. Salvador Illa necesita aprobar los presupuestos de 2026 y consolidar su primera etapa al frente del Govern. El entendimiento con ERC es esencial para mantener la estabilidad parlamentaria. En este contexto, la decisión republicana despeja tensiones y aleja el riesgo de ruptura, justo cuando Junts ha decidido romper con el PSOE.
Moret recordó que el nuevo modelo fiscal será “un cambio estructural y complejo” y que requiere tiempo para garantizar un acuerdo “sólido y solvente”. La dirigente socialista defendió que el diálogo avanza y que el objetivo común sigue siendo “cumplir plenamente” lo pactado. A su juicio, insistir en plazos solo entorpecería una negociación que debe centrarse en los contenidos.

La realidad es bastante más simple
El nuevo modelo de financiación singular no es una realidad política estructural, profunda y consensuada. Es tan solo una ocurrencia segregada de, primero, el sanchismo post 23-J, y segundo, del postprocés que ha puesto en marcha Illa a través del tripartito. La cuestión es que la proverbial "Hacienda catalana" es un tema lo suficientemente jugoso como para justificar una legislatura entera.
Como se explicaba en E-Notícies desde inicios del mandato de Illa, para ERC esta es una buena legislatura para aparentar y reconstruirse como partido roto que es. Por su parte, el PSC solo necesita todo el tiempo posible para cebar a Aliança Catalana y desactivar a Junts. Además, los socialistas dan por descontado que ERC y Comuns han tocado techo.
Por este motivo, Illa extiende cheques a cada cual más irrealizable (desde cientos de miles de nuevas viviendas hasta un modelo de financiación y pasando por "estudiar" la posibilidad de limitar el derecho de propiedad inmobiliaria). Todo ello al margen de que el tripartito depende literalmente de un diputado por arriba o por abajo. Lo interesante llegará en 2027.
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