
Estalla una nueva crisis de ERC en Gerona con acusaciones a Junqueras de pucherazo
El sector junquerista maniobra para mantener controlada la sección local en beneficio de la Calle Calabria
La fractura en ERC vuelve a emerger en Gerona, donde una sucesión de impugnaciones, votos dudosos y un repentino aumento de militantes ha hecho saltar por los aires la paz interna. Lo que comenzó como una disputa local por la candidatura a la alcaldía para 2027 se ha transformado en una crisis política de primer orden.
Una militancia que crece de la noche a la mañana
Todo estalló tras las primarias del 18 de septiembre, en las que Marc Puigtió, hombre cercano al líder de ERC, ganó por un solo voto (28 frente a 27) a su rival, Adam Manyé. El problema surgió con un voto nulo que habría podido cambiar el resultado: la papeleta, en lugar de marcarse con una cruz, llevaba un adhesivo con el logotipo de ERC. La comisión de garantías debe decidir ahora si repite la votación o ratifica un resultado cada vez más cuestionado.
En medio de la polémica, el número de afiliados en la agrupación local de ERC en Gerona pasó en pocas semanas de 88 a 110. El presidente local del partido, Joan Sibill, ha calificado el incremento de “sospechoso” y ha advertido que podría responder a un intento de controlar futuras asambleas. “No parece un movimiento natural para ampliar la base del partido”, reconoció en declaraciones recientes.

Las nuevas altas pertenecen, casi en su totalidad, al círculo personal y político de Puigtió. De hecho, varios de los recién llegados son familiares directos, empleados de su negocio e incluso personas que comparten el mismo correo electrónico. En el partido temen que este desembarco tenga como objetivo blindar al candidato junquerista ante una posible repetición de las primarias.
El núcleo que respalda a Puigtió actúa bajo la marca Moviment Gironí, una plataforma municipalista que evita el uso explícito de las siglas de ERC. Entre sus apoyos se encuentra el controvertido alcalde de Sant Martí Vell, Robert Vilà, quien ha sido señalado por promover acciones contra el actual gobierno municipal de Gerona.
Tensión creciente y acusaciones de manipulación
En la sede de la calle Calabria saben que el conflicto daña la imagen de ERC en uno de sus bastiones históricos. Pero, en esencia, lo ocurrido en Gerona refleja una pugna soterrada entre dos almas del partido. Es decir, el junquerismo oficial, que busca recuperar poder territorial tras los malos resultados electorales, y los sectores críticos.
Los adversarios de Junqueras hablan abiertamente de “pucherazo organizado” y de una operación control diseñada para garantizar el alineamiento con la cúpula del partido. Por su parte, Puigtió rechaza las acusaciones y defiende que el aumento de afiliaciones “rejuvenece” al partido. “Han entrado doce mujeres de entre 20 y 50 años, justo el perfil que ERC necesitaba”, ha declarado.
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