Hombre de mediana edad con barba y gafas vistiendo camisa blanca y corbata negra al aire libre con expresión pensativa
POLÍTICA

Un dirigente de ERC se da de baja y critica la deriva del partido

En ERC todavía hay voces que no comulgan con la estrategia de pactos de Oriol Junqueras

La crisis estructural que arrastra el procesismo, y en particular ERC, se ha hecho ahora visible en Sabadell. Gabriel Fernández, hasta ahora líder local de los republicanos, ha anunciado su baja como militante del partido. Lo hace tras meses de tensiones con la dirección nacional que encabeza Oriol Junqueras y con la ejecutiva local, a la que acusa de boicotearle.

Fernández, que seguirá en el pleno municipal como concejal no adscrito, justificó su decisión por “coherencia”. Asegura que ERC ha “mutado” y que ha perdido tanto el rumbo en el eje nacional como el discurso social de izquierdas que le caracterizaba. En su comparecencia denunció que la estrategia de pactos sistemáticos con el PSC y el PSOE ha relegado el objetivo de la independencia.

El hasta ahora número uno de ERC en Sabadell renuncia también al cargo de portavoz y a los 60.000 euros brutos anuales asociados. Aunque mantendrá la remuneración por asistencia al pleno, unos 20.000 euros al año. El efecto inmediato es que ERC se queda con solo dos concejales en el consistorio, perdiendo aún más peso frente al PSC.

Dos personas de pie al aire libre con expresiones serias.

Nacido en Montevideo en 1972, Fernández llegó a Cataluña en 2003 y se instaló en Sabadell, donde se define como catalán por “adopción y opción”. Dio sus primeros pasos en política en el PSC, pero pronto se incorporó a ERC. Su figura se convirtió en un símbolo al ser el primer alcaldable de origen latinoamericano en la ciudad.

Una fractura que viene de lejos

La salida de Fernández no llega por sorpresa, de hecho, la derrota electoral en las municipales de 2023 ya evidenció un profundo malestar. Desde entonces, las discrepancias con la dirección nacional se intensificaron. Ahora bien, el punto focal no fue otro que el apoyo de Fernández a la corriente Foc Nou, partidaria de romper con el PSC.

Es decir, a lo que asistimos son a los restos de la guerra interna que hubo en ERC con la elección de la nueva directa. En ese momento, el partido decidió jugar la carta de los pactos con el PSC para, en esencia, mantener cargos y cuotas de poder. Se trataba, pues, de un movimiento puramente práctico para rehacer el partido y el discurso.

Y, con respecto al discurso, ya podemos observar qué dirección quiere tomar ERC. Y esa dirección no es otra que apuntarse a la crítica del crecimiento demográfico, o sea, la inmigración. En los últimos días, y con un acompasamiento deliberado, tanto Junqueras como Alamany han criticado abiertamente la 'Cataluña de los diez millones'.

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