
La detención de varios menores extranjeros por robos y agresiones aumenta la preocupación en Barcelona
Los Mossos plantean el problema de los inmigrantes de segunda generación con dificultades de integración
La Gaceta ha informado de la detención de seis menores extranjeros este fin de semana en Barcelona, por robos y palizas. El periodista Rubén Pulido ha trasladado la preocupación de los Mossos d'Esquadra por la oleada de violencia en la ciudad condal. Según fuentes policiales, se trata de inmigrantes de segunda generación cuya falta de integración deriva en delincuencia.

Este caso ilustra el problema con el que se están encontrando los agentes en las calles de Barcelona. En un solo fin de semana, los agentes detuvieron a seis jóvenes relacionados con violentos robos y agresiones. Seis son menores de origen ecuatoriano, peruano, hondureño y rumano.
Además, cuatro de ellos son de L'Hospitalet y tres del conflictivo barrio de La Florida. La mayoría tienen antecedentes por delitos similares. Lo cual revela una vez más el problema de la multirreincidencia vinculado, además, con el fenómeno de la inmigración y el desafío de su integración.
Dos sucesos violentos en 24 horas
Según explica Rubén Pulido, estos jóvenes se vieron implicados en dos sucesos. Uno, el ataque a dos menores en un centro comercial para robarles unas zapatillas y dispositivos electrónicos. Los agresores actuaron en grupo y armados con armas blancas con las que hirieron a las víctimas. El caso más grave fue el de la paliza de varios menores a otro joven hasta dejarlo inconsciente en el suelo. Las bambas robadas el día anterior vincularon al menos a uno de los agresores con el suceso anterior.
La violencia empleada en este segundo ataque quedó plasmada en un vídeo difundido en exclusiva por La Gaceta. La multiplicación de estos episodios, así como su agresividad, ha vuelto a encender las alarmas de la policía catalana.
Los Mossos temen que Barcelona acabe siguiendo el mismo camino que otras capitales europeas convertidas en un polvorín. Todas ellas tienen en común que el mismo origen de la violencia, que radica en los problemas de integración de inmigrantes de segunda generación. Esto está multiplicano las zonas no-go, donde ya no rige la autoridad y la policía ni se atreve a entrar.
Vecinos en pie de guerra
Ante la pasividad de las autoridades, cada vez son más los barrios donde los vecinos se revelan contra la inseguridad. En pocos años, barrios humildes donde imperaba la convivencia ahora son ambientes irrespirables donde los vecinos tienen miedo a salir a la calle.
Desde Zona Franca a L'Hospitalet pasando por Torelló, Terrassa y Lérida, la oleada ciudadana contra la inseguridad se extiende por Cataluña. En algunos casos se han organizado patrullas ciudadanas para hacer frente a la delincuencia. Es el caso de Bellvitge, en L'Hospitalet, donde vecinos se enfrentaron a un grupo de menores extranjeros que robaba a menores y ancianos.
Mientras, el Govern de Salvador Illa sigue apelando al éxito de sus planes de choque para decir que "Cataluña es hoy un lugar más seguro". Un optimismo alejado incluso de la percepción de la policía, que señala directamente a los problemas de integración como bomba de relojería.
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