Un hombre mayor sonriente con gafas y bigote hace un gesto de aprobación con el pulgar levantado, mientras en un círculo se muestran billetes de euro de diferentes denominaciones.
ECONOMÍA

Es oficial: la pensión por la que suspiran muchos españoles y que no tiene requisitos

Hay ciertas pensiones que resultan de gran ayuda para aquellas personas que no han cotizado lo suficiente

Puede parecer sorprendente, pero en España es posible recibir una pensión incluso si nunca has trabajado. Aunque muchos piensan que para cobrar una pensión es obligatorio haber cotizado durante años, lo cierto es que existen ayudas específicas. Están pensadas para quienes no han podido hacerlo.

Y sí, son totalmente legales y están reconocidas por el sistema público. Este tipo de pensiones están diseñadas para garantizar un mínimo de ingresos a personas que no han tenido la oportunidad de incorporarse al mercado laboral. O no han cotizado lo suficiente.

Se trata de las llamadas pensiones no contributivas. Pueden solicitarse en dos modalidades: la pensión no contributiva de jubilación y la pensión no contributiva de invalidez.

Una pareja de personas mayores sonríe mientras se muestra una variedad de billetes de euro en primer plano.

¿Qué es una pensión no contributiva?

El economista Rubén de Gracia, CEO de Elitelia, explica que estas pensiones están dirigidas a quienes no cumplen con los requisitos para acceder a una contributiva. Es decir, la que se recibe tras haber cotizado a la Seguridad Social. La clave en este caso no está en los años trabajados, sino en otros factores como la edad, el nivel de ingresos y la residencia legal en España.

En el caso de la pensión no contributiva de jubilación, está dirigida a personas de 65 años o más. No han cotizado nunca o no lo suficiente para recibir la pensión contributiva.

Para solicitarla, hay que haber vivido al menos 10 años en España desde los 16 años de edad. Y al menos dos de ellos deben ser consecutivos e inmediatamente anteriores a la fecha de solicitud.

Los ingresos del solicitante también son un factor clave. En 2025, el límite anual de ingresos para una persona que vive sola es de 7.905,80 euros. Si se convive con familiares, este límite varía en función del número de personas en el hogar y de lo que gane la unidad familiar.

Dos personas mayores revisando documentos con billetes de euro en primer plano.

Pensión no contributiva por invalidez

Por otro lado, la pensión no contributiva de invalidez está dirigida a personas entre 18 y 65 años que tengan reconocida una discapacidad del 65 % o superior. Además, deben residir en España y tener ingresos bajos, en línea con lo que se exige en la pensión de jubilación no contributiva.

El importe también depende de la situación personal y familiar. En su cuantía máxima, la pensión asciende a unos 564,70 euros al mes en 14 pagas. Pero si hay más de un beneficiario en el mismo domicilio, la cantidad se reduce. 

Más allá de la jubilación

Además de estas dos ayudas principales, también existen otras pensiones no contributivas en España. Como las pensiones de viudedad, orfandad o las de muerte y supervivencia. Estas también buscan garantizar un ingreso mínimo a quienes se encuentran en situaciones de especial vulnerabilidad.

Por lo tanto, aunque no hayas trabajado nunca ni hayas cotizado a la Seguridad Social, puedes tener derecho a una pensión en España. Solo si cumples ciertos requisitos. 

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