
De la Taula del Senglar al grupo de estudio sobre el cambio climático en Rodalies: las crisis como excusa para crear chiringuitos
Son estructuras creadas ad hoc con el dinero de los contribuyentes para mejorar la prevención y la gestión de crisis, pero nunca se sabe exactamente a qué se dedican
En verano de 2023, en plena crisis de sequía, el Govern de Pere Aragonès anunció la constitución de la Taula Nacional de l'Aigua. En diciembre de aquel mismo año, un PSC en la oposición creó su propia "taula d'experts" para fiscalizar la labor del Govern periódicamente. El Govern de Salvador Illa creó en octubre de 2025 el Observatorio de la Inundabilidad, a raíz de la dana que asoló varias zonas de Cataluña. Mes después, tras la crisis de la peste porcina, anunció la creación de la Taula del Senglar.

El PSC ha heredado de sus gobiernos predecesores la afición a utilizar las crisis para crear nuevos chiringuitos en los que poder enchufar a amigos y conocidos. De hecho, los socialistas parecen haber cogido el gusto. Este domingo, en plena crisis por el colapso de Rodalies, anunciaron la creación de un grupo de expertos sobre el impacto de la crisis climática en la infraestructura ferroviaria de Cataluña.
La Taula de la Sequera, el Observatorio de la Inundabilidad, la Taula del Senglar y el grupo de expertos sobre el impacto de la crisis climática en Rodalies tienen un denominador común. Son estructuras creadas ad hoc con el dinero de los contribuyentes para mejorar la prevención y la gestión de crisis. Pero nunca se sabe exactamente a qué se dedican y cuáles son sus conclusiones o su beneficio.
Esquivar la responsabilidad política
Uno de los que más ha criticado está obsesión por crear nuevos chiringuitos ha sido Alejandro Fernández, presidente del PP en Cataluña. Suya es la frase "en Cataluña no se gobierna, en Cataluña se observa", en referencia a la larga lista los observatorios.
Pero algo aún más importante fue su crítica por la proliferación de observatorios mientras no se impulsan las medidas necesarias para evitar nuevas crisis. El mejor ejemplo es el de la sequía: se crean mesas y grupos de exertos hasta la saciedad pero no se invierte en infraestrcturas para evitar otra catástrofe. Lo mismo ocurre con las inundaciones, que se atribuyeron al cambio climático para evitar asumir la responsabilidad de construir en zonas inundables.
El caso de Rodalies es también significativo porque se culpa al cambio climático para esconder el déficit de inversiones y mantenimiento acumulado durante décadas. Así, tenemos unos contribuyentes que cada vez pagan más impuestos para tener servicios de tercera que cuestan vidas, y para pagar grupos de expertos que analizan por qué no funcionan pero que nunca lo solucionan.
Agencias de colocación
Estos chiringuitos sirven también como agencias de colocación, que permite al partido de turno agrandar la administración para enchufar a los suyos. Las crisis son oportunidades ideales para la creación de nuevas estructuras con la excusa del estudio de causas externas.
El problema del PSC, como le pasó también a ERC, es que la proliferación de observatorios y mesas de estudio discurren en paralelo a la proliferación de crisis que aceleran el hundimiento del sistema. Esto erosiona gravemente la capacidad de gestión del gobierno de turno y la confianza de los ciudadanos en las instituciones. Hay la sensación de que el poder no sirve para solucionar problemas sino para alimentar a la casta política que o bien los provoca, o contribuye a agravarlos.
En el caso del PSC esto es especialmente lesivo porque han basado su retórica en una supuesta capacidad de gestionar crisis. El 'bon Govern' ha demostrado no tener el control de la crisis de Rodalies, pero sí estar en plena forma para crear un nuevo chiringuito. Sumar y sigue...
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