Dos personas caminando por la calle, una vestida con un velo negro y la otra con un velo rosa y ropa clara
POLÍTICA

Profesionales que destaparon la opresión islámica de niñas del Raval denuncian presiones políticas

Les quisieron silenciar e incluso fueron despedidas tras denunciar la situación

El nacimiento de la asociación 'Per Elles', contra la segregación de niñas y adolescentes del Raval, ha ayudado a visibilizar una dura realidad. Monitores de ocio denunciaron meses atrás la vulneración de derechos de la infancia que se encuentran diariamente. Pero según han explicado, en lugar de recibir el apoyo de las principales instituciones del país, se han encontrado con presiones políticas y rechazo institucional.

El pasado 29 de octubre presentaron esta nueva asociación, dedicada a velar por la libertad de las niñas y familias oprimidas por sus familias y su entorno. Durante la presentación denunciaron la presión a la que se han visto sometidos. Los poderes públicos en Cataluña quieren correr un tupido velo para proteger a la comunidad islámica.

Cinco mujeres sentadas en una mesa durante una conferencia o panel, con micrófonos y jarras de agua frente a ellas, en un ambiente interior y profesional.

Estos monitores alertaron de que muchas familias musulmanas impiden a sus hijas hacer extraescolares, ir con chicos, o algo tan simple como pasear solas por la calle. Según han explicado, cuando trasladaron su preocupación a las instituciones recibieron presiones para silenciarles. Luego decidieron recurrir a la Sindicatura de Greuges, que sin embargo acabó concluyendo que eran simples casos aislados.

A algunos de ellos les costó incluso el despido después de veinte años trabajando en el barrio. Pero aquello fue el punto de inflexión para poner en marcha la asociación y denunciar con su propia voz la opresión que sufren muchas niñas y adolescentes en el Raval. 

Una situación ocultada por las instituciones

Cristina Baldoví y Lluís Morales son los dos monitores que han fundado Per Elles. En la presentación estuvieron arropados por la escritora Najat El Hachmi y por Sílvia Carrasco, presidenta de Feministes de Catalunya.

Huma Jamshed, presidenta de la Asociación de Mujeres Pakistanís del Raval, alertó de que muchas jóvenes son presionadas y engañadas por sus familias para someterse a matrimonios forzosos. Desde 2009 hasta 2021 se detectaron 200 casos en Cataluña, aunque podrían ser más ya que los datos solo reflejan los casos denunciados. Jamshed advierte también de que "las entidades que lo denuncian y trabajan por ayudar a las chicas no están recibiendo ningún apoyo por parte de las autoridades". 

Carrasco ha vinculado el silencio y las presiones a la sumisión de la agenda feminista a la agenca antirracista. Ha lamentado que la izquierda posmoderna "confunde la igualdad con la diversidad, y acaba coincidiendo con los integristas". 

La asociación, un salvavidas para las chicas

Los fundadores de Per Elles explican que en la comunidad musulmana muchas jóvenes son obligadas a quedarse en casa. No les dejan ir a la escuela, participar en extraescolares, ir con chicos o pasear solas por la calles. Aunque esto está prohibido por las principales convenciones de derechos de la infancia y la juventud, las instituciones catalanas miran hacia otro lado.

En el peor de los casos, este aislamiento social es la preparación de las menores para el matrimonio forzoso. En algunos casos el aislamiento es tan precoz y tan drástico que las víctimas ni siquiera se dan cuenta. En otros casos, cuando intentan rebelarse, son severamente castigadas.

El caso más dramático fue el del asesinato de dos hermanas pakistaníes de Terrassa que se negaron a un matrimonio concertado. Baldoví y Morales expresaron su aspiración de que esta asociación sirva como un lugar donde estas chicas puedan acudir. Un salvavidas ante el incomprensible abandono institucional.

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