
Junqueras asesta otro golpe a sus rivales en ERC con el escándalo sexual en Valencia
La dirección de ERPV, afín a los roviristas, acusa a la dirección nacional de 'golpe de estado' y 'purga'
La dirección nacional de ERC ha decidido apartar al presidente de la federación valenciana, Josep Barberà, pendiente de juicio por acoso sexual a la exsecretaria general. Además, la ejecutiva en bloque ha sido cesada y han nombrado a una gestora que llevará las riendas hasta la celebración del congreso para elegir una nueva dirección. Ha sido una decisión personal del presidente de ERC, Oriol Junqueras, que ha sido acusado de aprovechar el caso para seguir quitándose rivales de enmedio.

La crisis de Esquerra Republicana en el País Valencià (ERPV) refleja a la perfección el actual momento de ERC. El escándalo sexual que acorrala al presidente federal coincide con los escándalos que han salpicado a la dirección nacional y que sonrojan a la militancia. Pero también refleja el cisma abierto dentro del partido, que hace que la crisis valenciana se traslade inevitablemente a las luchas internas en ERC.
Qué ha pasado en Valencia
La guerra entre junqueristas y roviristas por el control de ERC se reprodujo a pequeña escala en la batalla por dirigir la federación valenciana del partido. En vísperas del congreso para elegir a la dirección nacional, en noviembre, tuvo lugar el congreso de ERPV.
Se enfrentaron dos candidaturas. Por un lado Domènec Garcia, que apoyaba la lista de Oriol Junqueras en el principado, y que a su vez contaba con el apoyo de corrientes independentistas radicales como Recuperem ERC. El otro candidato era Josep Barberà, que mostró públicamente su apoyo a Xavier Godàs.
Barberà, que se presentó a la elección pese a estar investigado judicialmente por acoso sexual, se impuso por la mínima en una votación muy polémica. Junqueras criticó duramente la situación y prometió tomar cartas en el asunto si era elegido presidente. Una vez recuperada la presidencia de ERC, Oriol Junqueras ha ordenado su expulsión del partido argumentando que hay una causa abierta contra él.
¿Purga encubierta?
Los afines a Junqueras y otros sectores críticos en ERC aplauden la determinación de la dirección para subsanar un problema que incomodaba desde hacía tiempo. Tener como dirigente de una de las federaciones a alguien acusado de acoso machista era una mancha para un partido que se considera feminista.
Pero en ERPV denuncian un golpe de estado por parte de la dirección al cesar en bloque a toda la ejecutiva sin una justificación. Consideran que es una maniobra más de Junqueras para purgar a los roviristas que quedan en las estructuras orgánicas. Creen que su intención es conseguir el control absoluto del partido sin contrapesos, y que utiliza para ellos métodos que cuestionan la democracia interna del partido.
La decisión de Junqueras se ampara en los estatutos de ERC, que contemplan la suspensión de militancia a los afiliados con juicios abiertos. Pero la ejecutiva valenciana recuerda que el caso está en fase de instrucción, y anuncia que emprenderán acciones legales. Nuevo terremoto a la vista en ERC, cuya situación parece no tener remedio.
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