
Junts pone fecha límite a su decisión sobre Pedro Sánchez
Ante la presión de las encuestas, la estrategia de Junts es cada vez más errática: ahora, otro ultimátum
Junts ha lanzado una advertencia con fecha marcada en el calendario. La portavoz del partido en el Parlament, Mònica Sales, señaló a los plenos del 7 y 9 de octubre como el momento en el que “empezarán a pasar cosas”. Esta advertencia viene con condicional incluido: que el PSC abandone el “doble discurso” en Cataluña, Madrid y Suiza.
La idea surge de la última reunión del grupo parlamentario en Waterloo, que contó con la presencia de Puigdemont y de dirigentes como Míriam Nogueras o Toni Comín. Por enésima vez, Junts considera agotado el margen de confianza con el PSOE y, en consecuencia, intenta atacar desde Cataluña. En este sentido, Sales advirtió que no tolerarán que los socialistas “torpedeen el espíritu del acuerdo de Bruselas”.
Un aviso con doble fondo electoral
El ultimátum llega en un contexto muy adverso para Junts. Según una encuesta reciente de Sigma Dos para El Mundo, el partido perdería entre 9 y 11 escaños si hoy hubiera elecciones. El sondeo refleja que casi la mitad de su electorado (49,3%) quiere romper con Sánchez, mientras que solo un 40% apoya mantener los pactos. Esta división interna alimenta una bolsa de indecisos del 21%, la más alta entre los grandes partidos catalanes.

El gran beneficiado de este desgaste sería Aliança Catalana, que pasaría de 2 a entre 11 y 14 diputados. El trasvase de votos es directo: un 17,4% de los electores de Junts en 2024 se inclinarían ahora por la formación de Sílvia Orriols. La amenaza se concentra especialmente en Barcelona, donde Junts podría perder hasta seis escaños, y en Gerona, donde Orriols ya se acerca a su resultado.
Una colección de ultimátums
Lo cierto es que este no es el primer golpe en la mesa de Junts. De hecho, la legislatura de Puigdemont se ha reducido a un juego de amenazas hacia PSOE para arrancar concesiones. La lista es muy numerosa: competencias en inmigración, reparto de 'menas', catalán en Europa, amnistía, etc. Sin ir más lejos, hace un mes, Puigdemont le prometía un "otoño caliente" a Pedro Sánchez.
Como resulta evidente, esta estrategia de Junts se ha fusionado con la estrategia de salvación de Puigdemont vía amnistía. El problema, claro, era el calendario, factor que los juntaires no han calculado nunca bien. Y es que, entre la lentitud de los procesos judiciales y la habilidad del PSOE para estirar las fechas, a Junts se le quema la legislatura.
Paralelo a esto, Junts tampoco ha calibrado el cambio político dentro de Cataluña al calor del postprocés. Y ahora se han encontrado con toda una estrategia (presionar en Madrid) que ha dejado vacío el flanco de Aliança Catalana. El resultado es este: una mezcolanza confusa de ultimátums, concesiones vaporosas y cambios de discurso a última hora.
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