
El fichaje estrella de Aliança Catalana, Eduard Berraondo, explica por qué dio el paso
AC dará la batalla en el terreno de la comunicación para disolver 'las etiquetas y estigmas' que arrastra el partido
Eduard Berraondo ha comparecido en el Parlament para detallar los motivos que le han llevado a convertirse en el nuevo jefe de prensa de AC. El anuncio, que ya había causado impacto mediático hace unas semanas, se ha consolidado con sus primeras declaraciones.
Berraondo ha explicado que uno de sus principales objetivos será contribuir a que “las etiquetas y estigmas que lleva colgados AC se vayan borrando poco a poco y que tengamos el mismo trato que el resto de partidos políticos”. Con estas palabras, hacía referencia a los calificativos que habitualmente se dirigen contra la formación de Sílvia Orriols. Entre ellos, “fascista”, “extrema derecha” o “nazi”, como dijo David Cid (Comuns) en sede parlamentaria.
El periodista también ha remarcado que ve en Sílvia Orriols a una dirigente con el perfil adecuado para “liderar” una nueva etapa política en Cataluña. Se refiere al colapso del procesismo y el fin de la histórica mayoría independentista en el Parlament.

Orriols como nuevo liderazgo
La incorporación de Berraondo refuerza la estrategia de Aliança Catalana de romper el llamado “cordón mediático”. En este sentido, el fichaje no solo tiene un valor simbólico, sino también práctico. La formación de Orriols afronta un horizonte donde la comunicación será decisiva para consolidar su crecimiento, que la mayoría de encuestas pronostican.
De hecho, los sondeos más recientes ya coquetean con el sorpasso de Aliança Catalana a Junts. Así mismo, también se observan transferencias de votos desde ERC, incluso desde las franjas más jóvenes del electorado de la CUP. Además, el procesismo cometió el clásico error de hacer un cordón político y mediático, que lo único que hace es disparar el interés.
Con este panorama, el fichaje de Berraondo - histórico de TV3 - se proyecta como una jugada de calado. Y es que AC todavía tiene mucho margen de maniobra entre franjas muy amplias del electorado procesista. Esto explica que el principal objetivo declarado de Berraondo sea disolver todas esas "etiquetas" que demonizan al partido.
El primer escenario para comprobar la utilidad de esta estrategia serán las municipales en Cataluña. Por el momento - y a menos que Junts haga un golpe de efecto tumbando al Gobierno -, todo apunta a que AC se consolidará en los ayuntamientos.
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