Persona de espaldas con sudadera y esposas en las manos en un entorno urbano con luces desenfocadas al fondo
POLÍTICA

El drama de la multirreincidencia en Barcelona: más de 2.000 delitos que hace 10 años

Según los Mossos d'Esquadra hay 400 delincuentes que han hecho del robo su forma de vida

El director general de los Mossos d’Esquadra, Josep-Lluís Trapero, ha reconocido esta semana que en Barcelona hay unos 400 multirreincidentes en Barcelona. Es decir, centenares de delincuentes que han hecho del robo su forma de vida. Según Trapero, los más activos pueden llegar a acumular fácilmente más de cien detenciones.

Hay varios factores que explican el problema de la multirreincidencia, como la laxitud de las leyes y el atasco en los juzgados. Pero también la creación de un sistema de impunidad que imperó sobre todo durante los años de gobierno de Ada Colau.

Un grupo de policías con chalecos reflectantes y cascos blancos está en una calle junto a motocicletas mientras una persona está sentada en el suelo.

El gobierno de los Comuns en Barcelona aplicó un enfoque buenista de la seguridad pública que llevó a un aumento disparado de los delitos. Colau denunció una campaña alarmista de la derecha y los lobbies económicos, y apeló a la izquierda a crear su propio modelo de seguridad. Este modelo debía partir de la concepción del delincuente como un ser vulnerable que actúa por necesidad, y por consiguiente el rechazo de la autoridad y la represión.

Evolución de los robos en Barcelona

Cuando Ada Colau llegó al poder, en 2015, Barcelona registraba en torno a 73.000 delitos, 4.500 robos con violencia y 39.700 hurtos. Diez años después, los delitos han subido hasta más de 75.000, con casi 6.000 robos y 39.000 hurtos.

Gráfica de barras rojas con datos anuales de 2016 a 2025 sobre un fondo de luces de patrulla policial desenfocadas

El punto de inflexión de la seguridad en Barcelona fue 2019, cuando hubo un aumento del 30% de los robos con violencia. En cuatro años de gobierno de Ada Colau, la ciudad condal pasó de 4.500 robos a 7.000. Tras un ligero descenso debido a las restricciones de la covid, hubo un nuevo repunte con 6.095 robos en 2022 y 6.650 en 2023.

Este aumento de la delincuencia ha tenido un impacto negativo en la imagen de la ciudad en el exterior. La Oficina Europea de Estadística (Eurostat) ha situado Barcelona como la ciudad europea con más robos por cada 100.000 habitantes. La ciudad condal ha aparecido en prestigiosos medios internacionales como el The Times, el Wall Street Journal, la BBC o el Der Spiegel.

Esto coincide con la percepción de los barceloneses. La seguridad se ha consolidado en los últimos años como la principal preocupación de los ciudadanos en el barómetro de opinión del ayuntamiento de Barcelona.

La multirreincidencia, un problema creciente

Barcelona fue la demostración de cómo el buenismo y la creación de espacios de impunidad pueden llevar a la degradación de una ciudad. En apenas una década, Barcelona ha pasado de ser un referente internacional de modernidad a la viva imagen de la decadencia. El problema es que lejos de mejorar, el problema parece enquistarse.

Los socialistas llegaron al poder en Barcelona (2023) y en la Generalitat (2024) con la promesa de reducir la delincuencia. Jaume Collboni puso en marcha el Pla Endreça, centrado en la seguridad y la limpieza. La consejera de Interior, Núria Parlon, impulsó el Plan Kampai contra la multirreincidencia en Barcelona y las ciudades metropolitanas.

Un agente de los Mossos d'Esquadra de espaldas con un fondo de casquillos de bala desenfocado.

Más allá de algunas mejoras relativas en los datos oficiales, en la calle sigue habiendo la percepción de una situación fuera de control. Algo que confirman las declaraciones del director general de la policía, Josep-Lluís Trapero. 

La degradación en barrios como El Raval o Sant Antoni, y la inseguridad en zonas como L'Hospitalet y Bellevitge, aumentan la preocupación. Además de los robos hay un incremento de los delitos más violentos como los apuñalamientos, los tiroteos y las agresiones sexuales. 

Ante esta cruda realidad, Collboni sigue los pasos de Colau sacando pecho por el descenso de los delitos y acusando a la oposición de alarmistas. El propio gobierno municipal puso en marcha el Plan Confianza, para transmitir una imagen positiva de la ciudad. Los agentes que patrullan diariamente en Barcelona ya han advertido que, pese al maquillaje, la realidad es mucho peor de lo que podamos imaginar.

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