
X retrata la irrelevancia más absoluta de la ANC de Lluís Llach: 26 likes y 9 retuits
La entidad procesista veta los comentarios para evitar recibir críticas
Por todos es conocida la crisis que atraviesan entidades procesistas como el Consell de la República y la Assemblea Nacional Catalana (ANC). En su momento representaron las aspiraciones del independentismo cívico, convertido en un auténtico movimiento de masas. Con el paso de los años han quedado reducidas a instrumentos de los partidos procesistas y repudiadas por el independentismo de base.
Las redes sociales sirven hoy en día para medir la popularidad de los líderes y los partidos políticos. En este sentido, X ha evidenciado la irrelevancia más absoluta en la que naufraga la ANC de Lluís Llach.

La Assemblea Nacional Catalana está intentando agitar las masas de cara a la Diada del 11 de Setiembre. Veinticuatro horas después de su publicación en X, el post acumulaba la friolera de 26 likes y 9 retuits. Como era de esperar, la entidad soberanista, abanderada de la libertad de expresión y la democracia, capó los comentarios para no recibir críticas.
La ANC se huele un fracaso histórico
No es para menos, porque las expectativas están por los suelos ante lo que apunta a un auténtico fracaso de movilización. La ANC lleva tiempo sumando fracasos en sus movilizaciones. El 11-S de este año podría coronar el ocaso definitivo, si se cumplen las previsiones de afluencia mínima a la manifestación.
Los últimos años ya han mostrado un cansancio y una desafección creciente de los independentistas hacia los partidos y las entidades. En unos años la manifestación de la Diada pasó de congregar casi 2 millones de personas, a apenas 60.000.
Las entidades echaban primero la culpa a la represión del Estado español, pero ya no pueden esconder que la gente les ha dado la espalda. Cada publicación suya en las redes recibe una retahíla de comentarios negativos. En algunos casos ni siquiera eso, como la publicación de la ANC llamando a la participación en la Diada.
Ante lo que puede ser un fracaso histórico,la ANC ha renunciado a grandes movilizaciones y ha cedido el peso de la Diada al flanco institucional. El Parlament colgará una bandera catalana gigante. Una demostración de que ante la falta de apoyo social, el procesismo vuelve a los símbolos.
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