
Albiol amplía su popularidad, de la izquierda a independentistas: 'El mejor alcalde de Cataluña'
Contra el poder mediático y el establishment político, el alcalde de Badalona tiene el apoyo de cada vez más vecinos
“Albiol el mejor alcalde de Cataluña”, es una de las consignas que más ha triunfado en las redes sociales en las últimas 48 horas. El desalojo del antiguo instituto B9, convertido en un foco de delincuencia y degradación que hacía la vida imposible a los vecinos, ha disparado la popularidad del alcalde de Badalona. Más allá de las siglas del PP, Xavier García Albiol se ha convertido en un referente de gestión municipal.

Las razones son varias, pero sobre todo el cumplimiento sin complejos de un programa electoral basado en el orden y el sentido común. Algo que lamentablemente se ha convertido en una rareza en Cataluña. Albiol triunfa porque llama a las cosas por su nombre y utiliza de forma inteligente y pragmática las herramientas que tiene a su alcance para cambiar la realidad en defensa de los vecinos.
Además, lo hace enfrentándose al poder político y mediático en Cataluña que lleva años arrogándose la potestad de decidir lo que está bien y lo que está mal. Lo hace además sin arrogancia y evitando los partidismos, lo cual le permite gozar de una gran transversalidad. En pocos años ha conseguido pasar de la estigmatización a un alcalde cada vez con más apoyos desde la izquierda hasta los independentistas.
'Soy independentista, pero votaré a Albiol'
"Soy independentista, pero si viviera en Badalona votaría a Albiol", es uno de los mensajes que ha llamado la atención tras el desalojo del B9. Todo, por algo tan revolucionario como defender a los vecinos en lugar de los delincuentes. Esto explica por qué sacó mayoría absoluta en las últimas elecciones, y por qué su popularidad va en aumento mientras la izquierda se hunde.
El conflicto en torno al B9 demuestra por qué Albiol sube mientras la izquierda baja. El edificio fue okupado aprovechando el espacio de impunidad alimentado durante años por la izquierda institucional. En poco tiempo se convirtió en el mayor asentamiento ilegal de Cataluña, con 400 personas y un largo historial de prostitución, robos, agresiones, amenazas e incluso un homicidio.

Xavier García Albiol, que obtuvo la mayoría absoltua en 2023 prometiendo restablecer el orden en Badalona, prometió desalojar el espacio. Su gobierno puso en marcha el procedimiento judicial, que culminó con la orden del juzgado ejecutada este miércoles.
Pero además, Albiol ha utilizado el desalojo para denunciar las consecuencias de las políticas de fronteras abiertas fomentadas por los partidos que ahora le dan lecciones. Así ha conseguido retratar la hipocresía de la izquierda, que promueve leyes buenistas cuyas consecuencias luego tienen que gestionar los ayuntamientos. Albiol se ha negado a ceder a las presiones para realojar a los okupas, alegando que no priorizará a los delincuentes frente a los vecinos de Badalona que llevan tiempo esperando un piso de protección oficial.
La nueva realidad en Cataluña
La lucha contra la okupación ha situado a Xavier García Albiol en un referente para los catalanes hartos del abandono y la hipocresía institucional. Por eso le votan desde socialistas desencantados hasta independentistas desengañados con los partidos procesistas y votantes de Vox que ven en él una derecha útil. Su popularidad va más allá de las siglas y tiene que ver con un concepto pragmático de la política local.

El suyo es también el triunfo del contrapoder en Cataluña. Mientras los vecinos le aplauden TV3 les ignora y da voz a sindicatos y organizaciones radicales que representan una minoría marginal en Badalona. Esto solo contribuye a aumentar el apoyo a Albiol, y es una muestra más de lo estériles que son los cordones sanitarios y la pérdida de credibilidad del relato oficial.
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