
El 47% de los votantes de Junts creen que hay demasiada inmigración en Cataluña
El partido de Puigdemont busca un equilibrio muy complejo: competir con Aliança Catalana sin que se note
La inmigración es el gran tema de Occidente, y Cataluña no es ninguna excepción. De hecho, Cataluña refleja muy bien las profundas tensiones que se derivan de este fenómeno. Y la razón es tan simple como que Cataluña ha experimentado un enorme crecimiento demográfico en poco tiempo. Y basta acudir a los sucesivos sondeos demoscópicos para observar esta realidad.
El último de estos sondeos (CEO) mostraba que un 47% de los votantes de Junts cree que hay demasiada inmigración en Cataluña. Esta cifra marca un aumento considerable respecto al 25% registrado en 2020. El cambio refleja una creciente preocupación por los niveles de inmigración entre la base electoral del partido.

Lluís Pérez Lozano, profesor de la UPF, subrayaba en redes que esta tendencia ha aumentado en los últimos años. En 2024, un 42% de los votantes de Junts coincidieron con la frase "Con tanta inmigración, uno ya no se siente como en casa". Esta evolución contrasta con los datos de ERC (23% en 2020 y 30% en 2024) y el PSC (29% y 33%):
Este cambio de opinión entre el electorado conservador ha generado una fuga de votos hacia Aliança Catalana, mucho más firme en la cuestión migratoria. Y, según el CEO también, Junts ya pierde cerca de siete diputados en beneficio de AC. Esta situación ha llevado a Junts a reforzar su discurso, al mismo tiempo que procura evitar las etiquetas de "radical", "racista" o "extrema derecha".
De hecho, Junts ha iniciado una gira por 43 localidades catalanas con el objetivo implícito de frenar la expansión territorial de AC. Esta estrategia se concentra en recuperar el apoyo de los votantes que han migrado hacia el partido de Orriols. Además, AC mira ya hacia las elecciones municipales de 2027, lo que refuerza su base de votantes a nivel local.

Turull busca el equilibrio
Jordi Turull, secretario general de Junts, ha intentado distanciarse de los mensajes de Orriols. En un encuentro reciente, Turull pidió "alejarse del odio al diferente" al hablar de inmigración. Según él, la integración de los inmigrantes es clave para el desarrollo económico, pero debe hacerse de manera controlada.
El secretario general de Junts destacó que los inmigrantes deben tener un papel clave en la economía catalana. Sin embargo, recalcó que es necesario ofrecer "herramientas" para asegurar su integración efectiva. Aseguró que el catalán debe ser la lengua de inclusión para facilitar su adaptación al país. La duda que muchos plantean es porque a Junts se le ha ocurrido ahora esta medida.
Lo que es evidente es que la cuestión de la inmigración es un tema difícil para Junts, que nota la presión tanto de AC como del establishment. Los dos años que quedan hasta las elecciones autonómicas y municipales serán claves para analizar el cambio de rumbo de Junts. El gran riesgo que corre Junts es haber fiado su cambio de discurso a las concesiones del PSOE en materia de inmigración. Dos años son pocos.
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