Persona cubierta con una bandera palestina junto a varias personas que pisan una bandera de Israel sobre el suelo
OPINIÓN

Políticas temerarias

Algunos políticos adoptan discursos manipuladores propios de los totalitarismos por odio, ignorancia o interés personal

Temerario: (Adj.) Que se expone a sí mismo y a otros a peligros; o actúa sin prudencia ni reflexión.

La tragedia del Holocausto en Europa no comenzó en las cámaras de gas. Se inició siglos antes, sosteniendo prejuicios que llevaron a la Inquisición y a incontables persecuciones por todo el continente. En Alemania esos prejuicios cobraron fuerza desde 1924 con la creación del Partido Nazi, y pasaron a conformar leyes a partir de 1933, con Hitler a cargo del gobierno.

Primero aparecieron sus discursos, con palabras similares a las que escuchamos hoy en España y otros países, por parte de personas que ostentan altos cargos de gobierno.

Luego llegaron los pósteres y murales, similares en sus conceptos a muchos que pueden verse en bastantes calles de ciudades catalanas, con Barcelona a la cabeza. Goebbels, Ministro de Propaganda del Führer, lanzó una serie de películas destinadas a que la población compre el mensaje político del odio hacia judíos, gitanos, Testigos de Jehová, contrincantes políticos y cualquier otro que se opusiera a sus designios. Producciones que son similares a muchas que circulan hoy por las redes sociales.

Manifestación multitudinaria en una calle con personas portando banderas palestinas y pancartas en apoyo a Palestina

El Yihadismo instala hoy en diversas geografías una narrativa que emula en gran medida esa construcción macabra de falsedades y conveniencias; dirigidas a denostar cristianos, judíos o "infieles" que no acepten la Sharia como ley de vida.

Es, al menos curioso, ver como algunos políticos de países occidentales adoptan discursos manipuladores propios de los totalitarismos. Los utilizan quizás por odio, ignorancia, o para cubrir sus fallos y escándalos de corrupción.

Así es como quienes deben servir a la totalidad de su población y proteger a todas las minorías, actúan con irresponsabilidad, negligencia y permisividad; poniendo límites a las fuerzas de seguridad en su accionar contra los discursos violentos, aquellos que ellos mismos asumen y repiten.

La historia sabrá juzgarlos, a orar para que no sea demasiado tarde.

➡️ Opinión

Más noticias: