
El lugar secreto donde Carlos III quiere pasar sus últimas horas: Ni Camila entra
El secreto y exclusivo refugio del monarca británico, Carlos III, en el que solamente él puede tener acceso
El rey Carlos III de Inglaterra se encuentra en su residencia favorita, la Highgrove House, donde ha decidido refugiarse tras una breve pausa de sus compromisos oficiales, recientemente. Esta finca, valorada en 47 millones de euros, ha sido un espacio de calma para el monarca en momentos difíciles, como cuando perdió a su madre, la reina Isabel II. Este retiro no solo le ofrece descanso, sino también una gran seguridad en situaciones críticas.
Highgrove House, un refugio de paz y privacidad
Ubicada en Gloucestershire, cerca de Tetbury, Highgrove House es mucho más que una simple casa. Desde su adquisición en 1980, el príncipe Carlos ha utilizado este lugar como su refugio personal. A pesar de disponer de varias residencias reales, este hogar es el único donde el rey se siente completamente relajado, según explican los expertos en la familia real.

La casa cuenta con un personal reducido y de total confianza, lo que permite a Carlos III disfrutar de su privacidad. Con nueve dormitorios, seis baños, cuatro salas de recepción, una piscina y amplios terrenos, Highgrove es una mansión completa. Sin embargo, hay un lugar específico que destaca: la llamada “habitación del pánico”.
La habitación del pánico de Highgrove: máxima seguridad para el rey
La habitación del pánico está diseñada para ser el lugar más seguro en caso de emergencia: está completamente revestida de acero para garantizar que, en caso de un desastre, permanecería intacta. Dentro, se encuentran suministros médicos esenciales, incluidos contenedores con el grupo sanguíneo tanto de Carlos III como de Camila. Además, la habitación está equipada con alimentos y bebidas de larga duración, una armería, transmisores de radio para mantener comunicación y purificadores de aire.

Este espacio solo se utiliza en situaciones extremas, cuando la seguridad del monarca está en peligro. La habitación del pánico ha sido diseñada para protegerlo a él y a su familia, asegurando que tengan lo necesario para sobrevivir hasta que puedan salir de la situación de riesgo.
La renovación de Highgrove y la vida diaria de Carlos III
A pesar de los cambios en su vida y en su familia, Carlos III ha mantenido su apego a Highgrove. La finca no solo es un lugar de descanso, sino también un espacio donde se involucra activamente en actividades cotidianas, como la jardinería. De hecho, el rey se dedica a plantar árboles y cuidar el huerto amurallado, del que también obtiene productos para su alimentación.
Camila también ha hecho algunos ajustes a la decoración de la casa, que antes estaba decorada con tonos frescos y relajantes, como verde lima y aguamarina, para hacerla más práctica. Ahora, la residencia cuenta con habitaciones separadas, algo que se hizo para mejorar la funcionalidad de la casa y que supone un cambio significativo en la vida del monarca británico.

Además, los jardines de Highgrove son conocidos por ser un atractivo turístico. Abiertos al público entre abril y octubre, cuentan con detalles como gallinas que deambulan libremente, lo que contribuye a la serenidad del lugar.
Una propiedad que crece en valor
La mansión de Highgrove tiene una rica historia: fue construida en 1796 y, a lo largo de los años, pasó por diferentes manos antes de llegar al rey Carlos III. Aunque no vivió la tragedia del incendio que afectó a la propiedad, el rey ha mantenido un vínculo especial con ella. El valor de la finca ha crecido considerablemente desde que Carlos III la adquirió por un millón de libras, lo que ha incrementado aún más su fortuna personal.
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