
Alerta roja, se repite lo de Ansu Fati: el Barça toma una decisión incomprensible
Los servicios médicos del Barça repiten la fórmula que se utilizó con Ansu pese a que los resultados no fueron buenos
Los servicios médicos del FC Barcelona vuelven a estar en el centro del debate por las decisiones médicas de sus jóvenes estrellas. Esta vez el protagonista es Gavi, que ha decidido no operarse y optar por un tratamiento conservador tras sentir molestias en la rodilla operada. Su veredicto ha sorprendido a la afición, que teme que esta apuesta pueda condicionar su carrera en un momento clave de su progresión.
La decisión de los doctores con Gavi tiene cierto riesgo
El joven mediocampista andaluz, una de las piezas más importantes del FC Barcelona y de la Selección Española, ha preferido evitar el quirófano para no perder tanto tiempo de competición. Su objetivo es regresar cuanto antes a los terrenos de juego y ayudar al equipo en una temporada donde el margen de error es mínimo. Sin embargo, este tipo de lesiones requieren soluciones más drásticas si se quiere reducir al mínimo el riesgo de recaídas.

El caso de Gavi recuerda inevitablemente a otros episodios vividos en el club. La confianza ciega en los tratamientos conservadores puede ser positiva a corto plazo, pero no garantiza que el jugador recupere todo su potencial ni evita que las lesiones se repitan. Y la historia reciente tiene un ejemplo muy claro: Ansu Fati.
El precedente de Ansu Fati
En el pasado, Ansu Fati atravesó una situación casi calcada. Tras varias lesiones musculares, los médicos aconsejaron una intervención quirúrgica, pero el delantero prefirió apostar por un tratamiento conservador que, en teoría, le permitiría volver más rápido a la competición. La decisión parecía lógica entonces, pero las consecuencias fueron muy duras: recaídas constantes, frustración personal y un freno evidente en su evolución deportiva.
Ansu Fati, que estaba llamado a ser la gran estrella del FC Barcelona post-Messi, terminó convirtiéndose en un jugador irregular, lejos de su mejor versión y sin continuidad. Su caso es ahora un espejo en el que muchos ven reflejado a Gavi. Ello, con el temor de que se repita el mismo patrón si no se corrigen a tiempo los errores.

Dos caminos, un mismo riesgo
La comparación entre Gavi y Ansu Fati es inevitable. Dos talentos generacionales que prefirieron evitar el quirófano, aunque la experiencia demuestra que la prudencia debería haber pesado más. El andaluz aún está a tiempo de revertir la situación, pero su apuesta implica caminar sobre una delgada línea entre el éxito y el fracaso.
En el Barça esperan que esta vez la historia tenga un desenlace diferente. El club y la afición confían en que el joven centrocampista pueda recuperarse plenamente y no viva el calvario que sufrió Ansu Fati. La decisión ya está tomada, pero el debate seguirá abierto hasta que el césped dé su veredicto.
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