Un hombre con suéter amarillo parece sorprendido mientras mira su teléfono frente a una tienda de T-Mobile.
SOCIEDAD

Comprobado: T-Mobile saca de quicio a media América con una decisión que no gusta nada

El operador se enfrenta a las constantes críticas tanto de los clientes como de los propios empleados

En un momento en el que la tecnología debería facilitar la vida, muchos clientes de T-Mobile están experimentando todo lo contrario. Lo que prometía ser una solución moderna y eficiente se ha convertido en una fuente constante de frustración. La compañía ha apostado fuerte por su aplicación T-Life, pero su funcionamiento deja mucho que desear.

Y eso ha hecho que miles de personas estén considerando seriamente cambiar de operador. Durante los últimos meses ha empujado con fuerza a sus usuarios, e incluso a sus propios empleados, a realizar todas las gestiones a través de la app T-Life.

Desde cosas simples como añadir una nueva línea, hasta trámites más complejos como cambiar de dispositivo, ahora todo debe pasar por esta plataforma digital. El problema es que la aplicación no funciona bien. Y eso ha desatado una auténtica oleada de malestar.

Tienda de tecnología con iluminación en tonos morados y pantallas digitales en las paredes.

T-Mobile tiene una app que no ayuda

Clientes y trabajadores coinciden en que la app es lenta, confusa y poco intuitiva. Muchos usuarios llegan a las tiendas físicas buscando ayuda personal. Pero se encuentran con que los propios empleados están obligados a redirigirlos a la aplicación.

Esto genera tensiones constantes. Y es que las personas esperan recibir atención directa y se topan con la exigencia de hacerlo todo por sí mismas, desde su propio móvil.

Varios empleados de T-Mobile han compartido su frustración en redes sociales. Algunos incluso han confesado que, en ocasiones, han tenido que usar el teléfono del cliente para realizar trámites desde la app. Todo mientras el usuario observa con incomodidad.

Una situación que se repite más de lo que debería y que deja en evidencia las limitaciones del sistema actual.

Dos personas caminando por la acera frente a una tienda de T-Mobile en un día soleado.

Una estrategia que parece intencionada

Según testimonios recientes de trabajadores de T-Mobile, todo apunta a que esta transición forzada a la app forma parte de un plan estratégico. Al parecer, la compañía estaría buscando cerrar progresivamente sus tiendas físicas y convertir algunas en lo que llaman Tiendas de Experiencia. El objetivo sería que el cliente gestione todo por su cuenta, usando únicamente la aplicación.

Esta idea no ha sido bien recibida. Muchos ven en esta decisión un claro abandono de la filosofía original del 'un-carrier', que prometía un servicio más humano, cercano y transparente. En cambio, ahora todo parece girar en torno a la automatización, aunque esta no esté funcionando como debería.

Con este escenario, T-Mobile corre el riesgo de perder la confianza de miles de clientes. Las redes sociales ya están llenas de comentarios negativos sobre la app T-Life y la nueva política de atención. Algunos usuarios han anunciado que ya han cambiado a Verizon, AT&T u otros operadores, mientras otros dicen estar a punto de hacerlo.

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