Salvador Illa hablando en el podio del Parlament de Catalunya.
POLÍTICA

Qué puede hacer en realidad el Govern de Illa contra los aranceles de Trump

Cataluña tendrá que coordinarse muy bien con Europa y estudiar medidas de compensación a sus empresas

La reciente imposición de aranceles por parte de Donald Trump ha generado gran expectación en toda Europa, y Cataluña no es una excepción. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, se ha comprometido a reunir a los principales agentes económicos y sociales para analizar la situación. A pesar de que la Generalitat tiene ciertas competencias, la respuesta real dependerá de la coordinación con el Gobierno español y la Unión Europea.

Cataluña ante un escenario incierto: sectores clave en riesgo

Cataluña, como una de las economías más fuertes de España, podría verse seriamente afectada por los aranceles. Sectores como la maquinaria, la cosmética y la farmacia son especialmente vulnerables debido a su fuerte relación comercial con Estados Unidos. Además, las exportaciones de cosméticos y productos farmacéuticos han crecido significativamente en los últimos años, pero un aumento de los aranceles podría frenar este crecimiento.

Según los datos de Acció, el 15% de las exportaciones catalanas de cosmética van dirigidas a Estados Unidos, y el 8% de las exportaciones farmacéuticas también tienen como destino el mercado estadounidense. Estos sectores podrían sufrir una pérdida significativa si los aranceles aumentan. 

Primer plano de Donald Trump hablando delate de un micro

Uno de los sectores más afectados podría ser el agroalimentario, que representa una parte importante de las exportaciones catalanas. En este sentido, el Govern ya ha empezado a preparar propuestas para contrarrestar los efectos negativos. Estas incluyen posibles medidas de apoyo a las empresas afectadas y la búsqueda de nuevos mercados para diversificar las exportaciones.

¿Qué puede hacer el Govern? Coordinar y estar bien dispuesto

Aunque el Govern de Illa tiene una importante voz en la discusión política interna, su capacidad de actuar de manera independiente frente a los aranceles de Trump está limitada. Las políticas comerciales exteriores están dentro de las competencias del Gobierno español, quien a su vez coordina con la Unión Europea. Esto implica que, aunque la Generalitat pueda trabajar en soluciones a nivel local, las decisiones clave se tomarán en Madrid y Bruselas.

A nivel europeo, la reacción a los aranceles de Trump ha sido contundente. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha calificado las medidas de Trump como “devastadoras” y ha prometido una respuesta firme. Esto implica que Cataluña deberá coordinar su estrategia con las directrices de Bruselas, sobre todo en la reducción del impacto.

Un hombre con gafas y traje señala con el dedo frente a una bandera de la Unión Europea.

Una interpretación alternativa de la jugada de Trump

“Trump está loco”, dicen muchos, argumentando que los aranceles reducen la posición imperial de Estados Unidos y, además, se expone a mayor inflación interna. Este análisis podría tener sentido si los Estados Unidos no tuvieran el mayor problema crediticio del mundo. Y es que la policía del mundo, gracias a la imposición del dólar, tiene la mayor pelota de deuda de la historia.

Ante esta circunstancia, algunas voces han puesto en circulación una interpretación distinta sobre el plan de Trump. El plan tendría un objetivo y una herramienta. El objetivo es la reindustrialización interna de varias zonas degradadas de los EE.UU., y la herramienta sería una recesión a corto plazo.

Donald Trump sentado mirando hacia atrás mientras sostiene una carpeta con un decreto que acaba de firmar

Si se enfría la bolsa (que está ocurriendo con absoluta claridad), es muy probable que se enfríen las expectativas y el efecto riqueza. Esto lleva a una bajada del consumo y el gasto, por lo tanto, se reduce la inflación. En consecuencia, la FED puede bajar los tipos de interés para que la Administración Trump pueda refinanciar la deuda norteamericana más barata y así matar el déficit poco a poco y sin medidas traumáticas.

Si esto es cierto, Trump no solo no estaría loco, sino que estaría purgando la economía americana para un crecimiento sostenido a largo plazo. La única incógnita de esta interpretación es si Trump puede depurar la economía sin romper nada por el camino.

➡️ Política

Más noticias: