
Oriol Junqueras quiere ser el nuevo Salvador Illa
ERC está experimentando una veloz transformación ideológica para adaptarse a la nueva realidad
Oriol Junqueras da por finalizada la fase de estabilización de su nuevo mandato en ERC, y esta semana dará el pistoletazo de salida a la renovación ideológica del partido. Lo hará a través de una conferencia política este martes. Tal y como avanzó Marcos Lamelas en El Confidencial, Junqueras expondrá su giro centrista para disputar el espacio hegemónico del PSC.

La aventura procesista, que permitió a ERC obtener sus mejores resultados, también les ha llevado a una crisis sin precedentes. Junqueras quiere seguir el modelo de Salvador Illa, que ha sabido reconstruir el espacio de centro para convertir el PSC en un partido hegemónico.
El PSC pasó de ser uno de los integrantes más entusiastas del 155 a reivindicarse como espina dorsal del nuevo catalanismo en la España postprocesista. Del mismo modo, Junqueras está haciendo el viaje del separatismo más acérrimo a un soberanismo que vaya más allá de la independencia. Esto debe ir acompañado de un giro ideológico hacia el centro, que sustituya la deriva woke por una socialdemocracia al uso.
Un partido de orden y social
El presidente de ERC, junto a otros líderes del partido como Elisenda Alamany, llevan días preparando el terreno con declaraciones en este sentido. Han empezado a hablar por primera vez sin tapujos de temas como la inmigración y la seguridad. Esta misma semana, Gabriel Rufián, en pleno debate sobre las competencias de inmigración, ha dicho que ERC es “un partido de orden”.
Es así como han pasado de negar el auge de la delincuencia y calificar de xenófobos a quienes pedían más controles migratorios, a reconocer el problema de la inseguridad y renegar de la Cataluña de los 10 millones. Este cambio ha provocado sorpresa y desconcierto en algunos sectores. Junqueras quiere ahora completar el giro para dar un rumbo más certero a la nueva etapa del partido.
El cambio empezó de forma simbólica con el estreno de un nuevo logotipo y una nueva imagen que elimina las siglas y sustituye el amarillo por el naranja. Lo primero alimenta el debate sobre una posible renuncia de las siglas en las plataformas municipalistas en las elecciones de 2027. Lo segundo inspira una evolución del amarillo procesista al rojo socialista.
En el plano estratégico, Junqueras quiere combinar el retorno al orden con el liderazgo de las medidas sociales en Cataluña. Hablar de mano dura contra la ocupación y la multirreincidencia, y al mismo tiempo liderar la lucha de la vivienda y los servicios públicos.
La disputa del centro con el PSC
Esta misma semana, la acusación de “racistas” que hizo Gabriel Rufián a Junts provocaron división en el seno de ERC. Una parte importante de la dirección, Junqueras incluído, son partidarios de defender sin reservas la transferencia de las competencias en inmigración. Es un ejemplo de cómo está evolucionando la estrategia de ERC para acomodarse a la nueva realidad.
Junqueras ve el nuevo tablero de la política catalana como una oportunidad para renovarse. Por un lado hay una izquierda que se está hundiendo (CUP y Comuns) por su incapacidad de abandonar una ideología woke en crisis. Y por otro lado un espacio de la derecha en auge pero con muchos partidos en disputa (Junts, PP, Vox y Aliança Catalana).

Enmedio de los dos extremos hay un espacio de centro político llamado a ser hegemónico en un país fracturado y condenado al bloqueo. Este es el espacio que Junqueras quiere disputar a Salvador Illa. Y para ello quiere convertir ERC en el nuevo partido de los trabajadores catalanes con la autodeterminación como estación no de partida, sino de llegada.
El primer objetivo es superar a Junts como primer partido independentista de Cataluña. Una vez hecho esto, la nueva contienda ya no será entre Illa y Puigdemont, como en 2024. Sino de Carles Puigdemont contra Aliança Catalana, por un lado, y por otro de Oriol Junqueras contra Illa.
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