Mujer de cabello largo y lacio con gafas y chaqueta oscura sentada en un banco rojo en un entorno formal
POLÍTICA

Una nueva oleada de agresiones y robos pone en tela de juicio el relato triunfalista sobre la seguridad en Cataluña

Entre el 22 de enero y el 2 de febrero se produjeron cuatro muertes violentas

Una paliza de muerte a dos jóvenes en las fiestas de Argentona ha vuelto a poner de actualidad el problema de la inseguridad en las calles de Cataluña. Pero no se trata de un caso aislado. Varios sucesos graves, incluido un asalto con arma blanca a una comisaría de policía, vuelve a encender las alarmas y cuestiona el relato triunfalista que el Govern se está esforzando en difundir.

La consejera de Interior, Núria Parlon, habla desde hace meses de un moderado pero sostenido descenso de los delitos. Se base en la estadística oficial del Ministerio del Interior, que ciertamente indica un descenso del global de los delitos el último año en Cataluña.

Dos agentes de la Policía Local de L’Hospitalet de espaldas frente a un coche patrulla y un cartel de la Guàrdia Urbana

Pero la estadística no incluye aquellos delitos que los ciudadanos ya no denuncian porque han perdido la confianza en un sistema que no castiga a los delincuentes. Ni tampoco refleja otra realidad que la consejera esconde, y es que los delitos más leves bajan pero suben los delitos graves como homicidios y violaciones. Es decir, la delincuencia baja pero aumenta la violencia de los delitos.

Lo que está claro es que el triunfalismo del Govern contrasta con la percepción en la calle de que la cosa no solo no mejora, sino que empeora. La cadena de sucesos en distintas ciudades de Cataluña, las últimas dos semanas, son un reflejo de esta cruda realidad.

De Argentona a L'Hospitalet

La madrugada del 17 al 18 de enero, una chica de 16 años y su novio de 18 fueron brutalmente agredidos por una turba de veinte jóvenes en Argentona. La chica acabó en el hospital con una fractura en el cráneo, y el chico también sufrió heridas graves. La policía identificó a algunos de los autores de la paliza, que resultaron ser menores extranjeros procedentes de barrios conflictivos de Mataró.

Mataró fue también el escenario de una brutal agresión que acabó con la víctima ingresada en la UCI entre la vida y la muerte. En este caso, la víctima fue golpeada después de que interviniera en un intento de agresión a una pareja en la sala de espera de un hospital. Los dos agresores, que resultaron ser dos hermanos de origen magrebí, uno de ellos menor, siguieron al joven de 29 años y lo golpearon sin piedad hasta dejarlo inconsciente en el suelo antes de huir.

Otro caso ha provocado una oleada de indignación esta semana. Un violento ladrón multirreincidente atracó a punta de navaja a una mujer mayor cuando entraba en el portal de su casa, en L'Hospitalet de Llobregat. Al identificar al agresor, la policía observó que se trataba de un ecuatoriano de 36 años que salió de la cárcel en agosto del año pasado y que acumula 50 antecedentes policiales.

Robos y un asalto a una comisaría

La policía ha detenido en Granollers a tres ladrones que habrían cometido dos robos en menos de 24 horas. El primer robo ocurrió el sábado 31 de enero, cuando dos hombres sustrajeron el bolso a una señora mayor y efectuaron compras con su tarjeta de crédito. Horas después, el 1 de febrero, un joven de 18 años golepó violentamente a un hombre para robarlo dos teléfonos móviles.

Pero la delincuencia no solo campa a sus anchas en las ciudades, sino también se ven afectadas las pequeñas localidades como Vilaplana. Este pueblo de 500 habitantes en la provincia de Tarragona se ha visto alterado por una oleada de robos cometido en comercios y domicilios. El causante es un okupa, que también se dedica a rebentar los coches para robar objetos personales.

Uno de los sucesos más inquietantes ha sido el asalto a una comisaría de los Mossos d'Esquadra, en Premià de Mar, por un hombre armado con dos cuchillos. Ocurrió el 11 de enero, y el asaltante, un dominicano con antecedentes, acabó en la calle tras pasar a disposición judicial. 

Cuatro muertes violentas en pocos días

A todos estos sucesos hay que añadir un arranque luctuoso de 2026 con cuatro homicidios de diversa índole en Cataluña. El jueves 22 de enero, un multirreincidentes de 22 años apuñaló mortalmente a una mujer en el interior de narcopiso en L'Hospitalet de Llobregat. El 25 de enero, un exconvicto por asesinato acabó con la vida de una mujer con la cual convivía en Lérida.

La madrugada del 31 de enero los Mossos d'Esquadra detuvieron a un hombre de 49 años por el asesinato de su propio padre en Sabadell. El 2 de febrero, una pelea de madrugada en el interior de un hotel en Vila-Seca (Tarragona), acabó con un hombre asesinado por otro.

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