Hombre de cabello canoso y gafas frente a un cartel azul con texto en catalán y el logo de la Joventut Nacionalista de Catalunya.
POLÍTICA

Las juventudes de Puigdemont se apuntan al giro ideológico con las okupaciones

El poder local de Junts sigue presionando para acelerar el viraje hacia la derecha

Junts está atrapado en un momento de confusión ideológica marcado por la división entre la cúpula y el poder local. Mientras los alcaldes presionan para acelerar el giro a la derecha, Waterloo sigue instalado en el lastre ideológico heredado del procesismo. A ello hay que sumar la disparidad de las corrientes que conviven en Junts, desde convergentes al movimiento de izquierdas de Agustí Colomines y Toni Comín.

Una multitud de personas sentadas en un evento mientras observan una pantalla grande que muestra a un orador con banderas detrás de él.

En medio de esta batalla ideológica interna, la juventudes toman partido por la rebelión conservadora de los alcaldes. Hoy la Joventut Nacionalista de Cataluña (JNC) celebra un acto contra las okupaciones, con el alcalde de Figueres, Jordi Masquef, como invitado especial. Masquef es uno de los alcaldes de Junts que se ha posicionado más claramente a favor de más mano dura en materia de seguridad.

La confusión ideológica en Junts es tal, que en la misma semana las juventudescelebran un acto contra las okupaciones y el presidente del partido celebra la victoria de Zohran Mamdani en Nueva York. Esto socava la credibilidad de un partido, que ya está muy tocada por su estrategia errática a nivel estatal. Además, parece que el intento de copiar a Aliança Catalana llega tarde.

Gerona, polo conservador de Junts

El acto contra las okupaciones está organizado por la sección gerundense de las juventudes de Junts, lo cual no es baladí. Gerona no solo es el feudo histórico de Junts, sino también donde residen los sectores que más tiran hacia la derecha. Entre otras cosas porque las comarcas gerundenses serán escenario clave de la batalla con Aliança Catalana en las próximas municipales. 

Pero además, Gerona es uno de los territorios de Cataluña donde más se han disparado las okupaciones y la inseguridad estos últimos años. Es la tercera provincia de España con más allanamientos, con una media de tres al día. Es un 1.392% más que hace quince años.  

En definitiva, en Gerona residen las esencias de la Convergència tradicional a la que muchos ahora aspiran a volver. Una herencia que en la última década ha sido dilapidada por la descomposición ideológica propia del procesismo, y la llegada al partido de nuevos espacios ideológicos. Por eso tiene sentido que sea Gerona quien encabece el giro conservador en Junts.

El pulso con Aliança Catalana

El giro a la derecha de los alcaldes de Junts obedece a que son quienes sufren diariamente las consecuencias del buenismo en los municipios. La dirección ha asumido a regañadientes la necesidad de mutar ideológicamente, aunque por una razón muy distinta: la amenaza de Aliança Catalana, a quienes las encuestas sitúan ya muy cerca de los postconvergentes.

Este mismo, los juntaires montarán paradas informativas en más de cien municipios al más puro estilo orriolista. Es una muestra más de como el partido de Carles Puigdemont está copiando el ideario y la estrategia de Aliança Catalana. Pero lo está haciendo tarde y de una forma tan torticera, que es muy cuestionable que vaya a tener alguna efectividad.

Mientras, Aliança Catalana ha llegado ya a los 2.000 afiliados y completa así su proceso de implantación territorial para afrontar las municipales de 2027. Para entonces los alcaldes de Junts, con la ayuda de sus juventudes, necesitarán marcar perfil conservador como hoy.

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