
Junts, el tapado de la crisis de Rodalies: responsables también del gran colpaso pese a la gesticulación
Los trenes regionales nunca estuvieron en la agenda de CiU y Junts, pese a estar 34 años en el gobierno de la Generalitat
Estos días hemos visto como todos los focos del colapso de Rodalies se centraban, lógicamente, en el partido que está en el Govern, el PSC; y su socio preferencial, ERC, con el que acordó el traspaso del servicio. Pero hay otros partidos que se están escapando de la quema pese a haber gobernado Cataluña durante décadas. Es el caso de Junts, que ahora se hacen los indignados en lugar de asumir su parte de culpa.
Junts está intentando aprovechar la crisis de Rodalies para desgastar al PSC y presentarse como alternativa de gobierno. Empezó pidiendo el traspaso íntegro de Rodalies, para luego pedir la dimisión de Sílvia Paneque y amenazar con llevar a Adif y Renfe a los tribunales.

El cinismo de la formación de Carles Puigdemont no puede ser más descarado, teniendo en cuenta que han gobernado en Cataluña 34 años, que tienen a uno de los suyos en el consejo de administración de Renfe, y que siguen sosteniendo con sus votos al Gobierno de Pedro Sánchez.
Junts ha insistido mucho estos días en el déficit histórico de inversiones en Cataluña, y particularmente en las infraestructuras ferroviarias. Esto tendría sentido si no fuera porque su espacio ideológico, Convergència i Unió, gobernó 28 años durante el despliegue del autogobierno. Primero con Jordi Pujol de forma ininterrumpida, desde 1980 a 2003, y luego el breve perído de Artur Mas, de 2010 a 2015.
De hecho, la gestión del gobierno convergente explica mucho del abandono histórico de Rodalies y el déficit estructural del Estado. Pujol basó su estrategia en el sostenimiento de los gobierno de PSOE y PP en Madrid a cambio de más autogobierno para Cataluña. Pero Rodalies nunca fue una prioridad para los convergentes, que siempre apostaron por el corredor mediterráneo en lugar de los trenes regionales.
CiU y Junts nunca apostaron por Rodalies
CiU vio en el tren de alta velocidad una oportunidad histórica para conectar Cataluña con Europea, y volcó todo su esfuerzo en pactar inversiones del Estado para esta gran infraestructura ferroviaria. En cambio, Rodalies era visto como un servicio esencialmente metropolitano que beneficiaba zonas tradicionalmente socialistas. De ahí que nunca estuviera en su agenda de negociaciones de los presupuestos generales del estado.
Los herederos de CiU, Junts, también tuvieron su oportunidad de interntar corregir este déficit histórico durante los seis años y medio que estuvieron en el Govern. Pero reclamar las inversiones en Rodalies no entraba dentro de la agenda de un gobierno que quería la ruptura, y no la gestión autonómica. De hecho ni se esforzaron en crear las famosas estructuras de Estado, en este caso de infraestructura ferroviaria.
Aprovechan la crisis para desgastar al PSC
Junts ataca ahora al PSC como si ellos no hubieran gobernado durante más de tres décadas. Como si no hubieran sostenida a los Gobiernos de PSOE y PP que han incumplido sistemáticamente la ejecución de las inversiones, o no hubieran tenido ninguna responsabilidad en el abandono de la red ferroviaria en Cataluña.
Pero es que además, es Junts quien está sosteniendo a Pedro Sánchez a cambio de prebendas como un sillón en el consejo de administración de Renfe. Hacer ahora como que la cosa no va con ellos es de un cinismo político insultante. Aunque ya nada sorprende de Puigdemont y los suyos.
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