Hombre de cabello canoso y barba hablando enérgicamente con el dedo levantado frente a un fondo rojo con letras blancas y la imagen de otro hombre mayor detrás
POLÍTICA

Jaume Collboni emula a Pasqual Maragall

Quiere ganar prestigio internacional y competir con los Comuns levantando la bandera palestina

Jaume Collboni ha culminado esta semana el giro copernicano de su acción exterior. En dos años, el alcalde de Barcelona ha pasado de restablecer las relaciones con Israel a buscar un conflicto diplomático por su apoyo a Palestina. La guinda ha sido la recuperación del proyecto ‘Distrito 11’ de cooperación con las ciudades palestinas.

Collboni ha anunciado que dotará este instrumento de cooperación con un millón de euros. A los que hay que sumar los 400.000 que destinará Barcelona a la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (UNRWA). 

El alcalde anunció el aumento de la aportación de Barcelona a Palestina desde Jordania, en el marco de su viaje institucional a Oriente Medio. Un viaje que empezó con el veto de Israel, que impidió su entrada en Tel Aviv debido a sus “antecedentes”. El gobierno israelí no perdona a Jaume Collboni sus gestos hacia Palestina y las campañas de boicot a Israel.

Collboni respondió que el veto no hace más que reforzar su compromiso con Palestina. De esta forma confirma el giro, de la equidistancia a una posición claramente propalestina. Pero, ¿qué hay detrás de este cambio?

Jaume Collboni quiere ser Pasqual Maragall

Jaume Collboni accedió a la alcaldía de Barcelona con un ambicioso programa reformista, que no ha podido desplegar debido a la falta de apoyos políticos. Hay que recordar que el PSC gobierna en minoría, con una política de alianzas muy frágil. Ante esta debilidad, Collboni ha intentado reforzar su imagen ganando proyección exterior.

Siguiendo el ejemplo de Pedro Sánchez, ha utilizado el conflicto en Oriente Medio para ganar prestigio internacional a la vez que marca perfil izquierdista. ‘Distrito 11’ es un claro ejemplo de cómo Collboni quiere ser el nuevo Pasqual Maragall.

Se trata de un proyecto impulsado por el entonces alcalde de Barcelona para tender puentes de cooperación con la sitiada Sarajevo. Aquello creó unos vínculos con Bosnia que aún duran, y dotó a Barcelona de un gran prestigio en el mundo. Collboni quiere hacer lo mismo y convertirse en vanguardia de la cooperación internacional con Palestina. 

Competencia con Ada Colau

Pero además de prestigio, el alcalde de Barcelona busca un giro a la izquierda para ocupar el espacio político de los Comuns. Últimamente se está hablando mucho del posible regreso de Ada Colau para encabezar la candidatura de las municipales en 2027. La exalcaldesa de Barcelona tendrá ahora un potente altavoz mediático, ya que ha firmado un contrato con TV3 para participar en las tertulias de la mañana.

Jaume Asens y Ada Colau mirando atentamente hacia adelante en un entorno interior.

Esto convierte a Colau en una seria amenaza para las intenciones del PSC de ampliar su mayoría en Barcelona. Tomar ahora la delantera en la defensa de Palestina permite a Collboni ocupar un espacio tradicionalmente reservado a los Comuns y la CUP.

Colau se enroló en la Flotilla de la Libertad a Gaza y visitó tierras palestinas con el cartel de exalcaldesa. Collboni quiere arrebatarle la bandera palestina porque sabe que es un tema que polariza la sociedad catalana. Palestina no es solo útil para competir con los Comuns, sino también para rivalizar con Junts, de tendencia más proisraelí.

Su intención no es otra que repetir la fórmula del éxito de Pasqual Maragall, que le permitió ejercer una incontestable mayoría en Barcelona durante la etapa dorada del socialismo. Es curioso que al otro lado de la plaza Sant Jaume, Salvador Illa ansía reconstruir el modelo pujolista de consensos. Pujol y Maragall, en su día rivales acérrimos, ahora son el faro del nuevo PSC. 

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