Dos personas sonrientes aplauden sentadas en una mesa de reuniones con portátiles frente a ellas
POLÍTICA

España presume de PIB mientras tres de cada cuatro hogares no llegan a fin de mes

Nunca antes habíamos llegado a tal separación entre la macroeconomía y la cruda realidad del bolsillo

El contraste entre los discursos oficiales y la realidad cotidiana de millones de españoles nunca había sido tan evidente. Mientras el Gobierno exhibe unos datos macroeconómicos que muestran crecimiento, estabilidad y optimismo, las familias viven atrapadas en una situación bien distinta. Más en particular, cada vez más hogares tienen serias dificultades para llegar a final de mes.

Persona adulta caminando de la mano con dos niños pequeños que llevan mochilas frente a un edificio escolar

Un reciente informe de la Federación Española de Familias Numerosas confirma el deterioro. Según los datos, solo un 24% de los hogares declara vivir sin problemas económicos. El resto, tres de cada cuatro familias, reconoce que sus ingresos no alcanzan para cubrir los gastos básicos del día a día. El escenario es todavía más preocupante cuando se observan las familias con hijos. El 31% cuenta con ingresos inferiores a 2.000 euros mensuales, cifra claramente insuficiente para sostener el coste de la vida actual.

Un problema que la inflación agrava

El repunte de la inflación en la eurozona y el encarecimiento de los alimentos básicos intensifican la presión sobre los bolsillos. La vuelta al colegio y los gastos asociados a la rutina familiar de septiembre han supuesto un nuevo golpe para muchos hogares. Lejos de mejorar, la situación se enquista en un contexto en el que las familias necesitan recurrir a descuentos, cupones o promociones.

De hecho, estas pequeñas estrategias de ahorro se convierten en la tabla de salvación para miles de familias. Allí encuentran - en las aplicaciones de supermercados -  la forma de acceder a productos de calidad sin renunciar a ellos. Sin embargo, la dependencia de este tipo de mecanismos muestra el grado de vulnerabilidad económica al que se han visto abocadas.

La paradoja de la macroeconomía

Aunque España presume de crecimiento del PIB y de estabilidad macroeconómica, la renta per cápita sigue estancada en niveles de hace 25 años. Esto implica que la prosperidad estadística no se traduce en bienestar real. Por el contrario, ambos caminos se separan: los documentos oficiales son cada vez mejores y los bolsillos familiares cada vez peores.

La prueba está en que la famosa “convergencia” con Europa en términos de PIB per cápita no se ha producido. Es más, pasan los años y seguimos viendo el mismo ciclo económico. Cuando la economía española crece, lo hace con fuerza, pero cuando se contrae, la caída es igual de brusca.

Plano medio corto de Pedro Sánchez sentado en su escaño en el Congreso de los Diputados y mirando hacia arriba

Los expertos coinciden en señalar las causas estructurales: baja productividad, empleo precario y un mercado laboral marcado por salarios bajos. A ello se suma un crecimiento demográfico descontrolado que diluye aún más la renta per cápita y encarece la vivienda. Esto priva a millones de jóvenes de la posibilidad de ahorrar o de acceder a un hogar en propiedad.

En definitiva, el país se enfrenta a una paradoja cada vez más evidente. España presume de cifras macroeconómicas que despiertan titulares optimistas, pero la realidad en las calles y en las familias es muy distinta. Tres de cada cuatro hogares no llegan a fin de mes, y la sensación generalizada es que la recuperación no llega nunca a los bolsillos.

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