Fachada acristalada con el rótulo Sindicatura de Comptes de Catalunya y reflejo de edificios urbanos
POLÍTICA

De la DGAIA a TV3: Cuatro escándalos destapados por la Sindicatura de Cuentas que retratan una década de corrupción en Cataluña

Son casos que salpican a los partidos del poder y que han sido ocultados por la prensa subvencionada

La Sindicatura de Cuentas es un órgano fiscalizador que elabora informes sobre la gestión de los poderes públicos en Cataluña para mejorar su eficiencia. Aunque depende orgánicamente del Parlament, ejerce sus funciones con total autonomía. De hecho, sus últimos informes han servido para destapar graves irregularidades y casos de corrupción de los últimos gobiernos en Cataluña.

Personas sentadas en un hemiciclo durante una sesión parlamentaria.

El mayor escándalo destapado por la Sindicatura de Cuentas ha sido el de la DGAIA. Pero ha habido otros que van desde el Departamento de Salut hasta las subvenciones de Cultura y la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuales. Estos casos retratan una décadada de clientelismo, opacidad y corrupción a la sombra de los gobiernos de ERC y Junts.

La DGAIA, un caso paradigmático

Mucha gente conoce la Sindicatura de Cuentas a raíz del escándalo de la DGAIA que destapó un informe de este órgano. Según la Sindicatura, durante el período 2016-2021 hubo irregularidades en los contratos y faltas de control por valor de 167 millones de euros. El caso más grave es el pago de 4,7 millones de euros en ayudas a extutelados que no cumplían los requisitos.

La Sindicatura de Cuentas reveló en el informe las irregularidades en la contratación de servicios públicos a empresas del tercer sector con conexiones con la administración. Estas entidades se lucraban con el negocio de la acogida ante la flagrante falta de mecanismos de control.

Una persona desenfocada frente a un edificio con un cartel que dice

El escándalo salpicó a ERC, que es quien ostentó la dirección durante ese período, y a Junts, que estaba también en el gobierno y dirigió también la DGAIA durante un corto tiempo. Los socios de Esquerra en el actual gobierno, el PSC y Comuns, han unido fuerzas para tapar el escándalo con una comisión fake en el Parlament. El caso está pendiente de la justicia, pero aún sin resolver. 

Este caso es muy grave porque pone en evidencia la malversación de caudales públicos en un servicio que debería servir para proteger a los menores más vulnerables. De hecho, el caso sirvió para destapar graves casos de abusos a menores que incluían redes de prostitución.

Un caso por esclarecer en Salut

La Sindicatura de Cuentas también emitió un duro informe sobre la gestión en el Departamento de Salut en 2022, bajo Josep Maria Argimon (Junts) y Manel Balcells (ERC). Denunció "incumplimientos graves de la legalidad" en la adjudicación de contratos y la gestión financiera.

Según la auditoría se produjeron deficiencias en el sistema de contraprestación de los servicios de atención hospitalaria y especializada. Hubo “falta de coherencia entre los objetivos del sistema de contraprestación y las directrices del Plan de Salud”. CatSalut no justificó de manera clara la asignación de ciertos servicios y programas, como tampoco los criterios para fijar los montos asignados a los proveedores.

Lo grave es que el informe señala la "discrecionalidad" en la asignación de recursos, que incumple los principios de igualdad, transparencia e interés general. La sindicatura también cuestionó la eficacia y los criterios económicos detrás de los convenios entre CatSalut y las entidades proveedoras. Y sugirió que podrían haberse inflado los costes, además de un uso ineficiente de los recursos.

Las deficiencias denunciadas por el informe cubrían un 54,2% del gasto total en asistencia sanitaria. Este caso puso encima de la mesa la deficiente gestión de los recursos públicos por parte de los gobiernos procesistas. 

TV3 y los sueldos astronómicos

Un informe de la Sindicatura de Cuentas sirvió también de base para la denuncia de Sociedad Civil Catalana contra la cúpula de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA). El juzgado de instrucción llamó a declarar a todo el consejo de administración de la Corpo durante el período 2021-2022 por prevaricación y malversación. El juez intenta aclarar las irregularidades detectadas en la gestión de los sueldos. 

La Sindicatura de Cuentas denunció que en 2021 las retribuciones anuales de cuatro directivos de la Corpo superaron el sueldo de un conseller de la Generalitat. Además, en 2022 el director de la Fundació La Marató superó la retribución permitida sin una autorización del consejo de gobierno. Los sueldos desorbitados de los directores de la corporción fueron denunciados por incumplir la legalidad.

Primer plano del dado corporativo en el tejado de TV3

Pero la sindicatura denunciaba otras irregularidades en las contrataciones, como el cobro de complementos por objetivos comerciales y la falta de garantías en la reserva de puestos de trabajo para directivos. Según el informe, hubo "deficiencias" en el proceso de convocatoria y selección de los directores. Es decir, denunció la falta de transparencia en la elección de los directores de TV3 y Catalunya Ràdio.

En este caso, la denuncia vino a confirmar las sospechas sobre el coste y la falta de transparencia de los medios públicos catalanes en manos de los gobierno de ERC y Junts. Algo que añade más resprestigio a unos medios que han perdido toda la credibilidad en Cataluña.

Subvenciones en Cultura, el último escándalo

El último informe de la Sindicatura de Cuentas ha dado a conocer las irregularidades en las subvenciones de Cultura entre 2018 y 2023, con ERC y Junts en el poder. El informe denuncia una concentración de las subvenciones con una "elevada concurrencia" de las subvenciones directas. "De los 193 beneficiarios en que no participa la Generalitat, el 56,99% había recibido una subvención cada año en el periodo 2018-2023 y el 70,98%, una subvención en 3 de los 5 ejercicios del periodo considerado. Esta recurrencia puede implicar un nivel de dependencia elevado de las subvenciones", dice concretamente el informe.

Los beneficiarios de las subvenciones directas pasaron de 327 en 2018 a 212 en el 2023, y el dinero que fue a parar a sus bolsillos aumentó exponencialmente: los 39,8 millones de 2018 se convirtieron en más de 62 millones en 2023, cuando eran 115 menos entidades o empresas a repartir. Es decir, que según el informe "el importe otorgado en concepto de subvenciones directas aumentó un 55,95% mientras que el número de beneficiarios disminuyó un 35,17%".

La denuncia de la Sindicatura de Cuentas se centró en las subvenciones nominativas, aquellas que se designan directamente desde la Consejería de Cultura. Y reveló que se favorecieron a entidades amigas y organismos participados por la propia Generalitat.

Este caso, como el de la DGAIA, muestran un preocupante funcionamiento clientelar de la administración. Es decir, que ERC y Junts abusaron del poder y utilizaron el dinero público de todos los catalanes para beneficiar a sus amiguetes. Otro caso de abuso de poder es el de los sueldos astronómicos y la designación de los directores de los medios públicos. Mientras que el caso de Salut revela la deficiente gestión de los recursos públicos que deriva en un ineficiente funcionamiento de los servicios.

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