
Los Comuns, de tumbar un gobierno por el Hard Rock a tragarse la ampliación del aeropuerto para salvar a Illa
La formación ha hecho un ejercicio de pragmatismo extremo con la aprobación de los presupuestos del PSC
"Un día histórico", así definió Jéssica Albiach el acuerdo con el Govern de Salvador Illa para aprobar los presupuestos de 2026. Los Comuns han arrancado al PSC compromisos importantes como más inversión en ayudas al alquiler o para mejoras en el transporte urbano. Pero también se han tragado la ampliación del aeropuerto de El Prat, que siempre habían puesto como una línea roja.

Transigir es lo más normal en cualquier negociación: todos los partidos empiezan con un programa de máximos y van rebajando sus expectativas hasta llegar a un punto intermedio. Pero en el caso de los Comuns sorprende este giro, ya que fueron ellos quieren tumbaron el anterior gobierno de ERC por su oposición al macroproyecto del Hard Rock.
Crónica de un fracaso político
La oposición de los Comuns al Hard Rock fue durante toda la legislatura anterior un tema de fricción con PSC y ERC. Albiach puso su retirada como condición para aprobar los presupuestos, pero ERC argumentó que ya no se podían echar atrás porque había contratos firmados y se exponían a duras sanciones para la Generalitat. En un intento a la desesperada, Pere Aragonès propuso subir los impuestos a los casinos y un decreto para restringir el juego. Pero los Comuns se mantuvieron firmes, tumbaron los presupuestos, y Aragonès convocó elecciones.
Aquello generó un profundo malestar entre sus socios, PSC y ERC, que culparon a los Comuns de haber arruinado con su intransigencia la mayoría progresista en el Parlament. Pero también generó dudas y críticas dentro de los propios Comuns. Un sector más pragmático culpó a Colau de aquella estrategia que acabó con la formación en crisis y perdiendo dos diputados.
La presente legislatura ofreció una nueva oportunidad para PSC, ERC y Comuns, que salvaron la mayoría absoluta por los pelos. Los Comuns tendieron la mano desde el primer momento pero con dos líneas rojas, la vivienda y la ampliación del aeropuerto de El Prat. Esta última era una reivindicación histórica de ERC, Comuns y CUP, y siempre dejaron claro que no iban a transigir.
La CUP instó a ERC y Comuns a mantener la ampliación como línea roja en la negociación de los presupuestos, pero republicanos y ecosocialistas, empujados por la necesidad, fueron diluyendo su discurso. Salvador Illa apareció el 10 de junio de 2025 anunciando el proyecto de ampliación del aeropuerto de El Prat. En noviembre, ERC y Comuns afirmaron que este tema no sería una línea roja para la negociación de los presupuestos de 2026. Los de Albiach han acabado cediendo a cambio de vivienda y Rodalies.
La credibilidad a costa del poder
Con el tiempo ha quedado claro que aquello de 2024 fue un error de cálculo que le salió mal a los Comuns. Con la ampliación del aeropuerto han querido ser más cautos, y se ha impuesto el pragmatismo para salvar la frágil mayoría progresista que hay ahora mismo en el Parlament.
Es verdad que por el camino han perdido credibilidad, pero a cambio mantienen su influencia sobre las políticas de vivienda en el gobierno. El acuerdo alcanzado con el PSC tampoco a gustado a la izquierda radical. Desde la CUP al Sindicat de Llogateres han mostrado su escepticismo sobre la prohibición de la compra especulativa y han considerado insuficiente las propuestas de vivienda acordadas.
La aprobación de los presupuestos es un ejercicio de pragmatismo extremo que los Comuns quieren vender ahora como un día histórico. En realidad su estrategia consiste en salvar a toda costa el gobierno socialista ante el auge de la derecha y la derecha radical, y el pavor a otra debacle en las urnas.
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