Mujer de cabello oscuro hablando frente a un micrófono en un entorno formal con paredes de mármol.
POLÍTICA

La Cataluña central, el caladero de Aliança Catalana donde siguen subiendo los delitos

Manresa y Vic registran un aumento de la delincuencia del 8,9% y el 5,3%

Los nuevos datos de la criminalidad en Cataluña han reabierto el debate sobre la inseguridad. En términos generales la delincuencia ha bajado, según la estadística del Ministerio del Interior referente al segundo trimestre (abril-junio) de 2025. Pero algunas ciudades siguen registrando un aumento de los delitos, como es el caso de Manresa y Vic.

Las dos grandes ciudades de la Cataluña central encadenan un nuevo repunte delincuencial. Manresa, ciudad de 80.000 habitantes en el corazón de Cataluña, está entre las localidades donde más crece la delincuencia. Un 8,9% en total, donde destaca el incremento de las agresiones sexuales, los hurtos y el tráfico de drogas.

Marc Aloy, alcalde de Manresa, sentado en una rueda de prensa en la sala de prensa del Ayuntamiento de Manresa

Vic, ciudad de 50.000 habitantes en la comarca de Osona, acumula otro incremento del 5,3% de la criminalidad. En este caso destaca muy especialmente el aumento de las violaciones de 2 a 8 (+300%).

Estas dos localidades son una ilustración del fracaso de las políticas buenistas y sus consecuencias para la seguridad. En Manresa, el gobierno de ERC, con Marc Aloy al frente, fue punta de lanza del relato de las percepciones del consejero Joan Ignasi Elena. Su alcalde negaba la realidad al mismo tiempo que tachaba de extrema derecha a quienes lo denunciaban.

La seguridad del municipio ha experimentado una rápida degradación, que estalló con una gran manifestación de protesta de los vecinos. Ante el crecimiento de Aliança Catalana, el alcalde cambió su estrategia y empezó a reconocer el problema de la multirreincidencia

Un hombre con gafas y barba está de pie frente a un fondo azul con logotipos y texto, vistiendo un traje oscuro y camisa blanca.

Ha pasado lo mismo en Vic, donde el alcalde de Junts, Albert Castells, ha pasado del negacionismo a pedir ayuda contra los multirreincidentes. Tanto en Manresa como en Vic, el partido de Sílvia Orriols está experimentando un rápido crecimiento. La razón está en la inseguridad, pero también en el hartazgo de las formaciones que llevan años gobernando.

Tanto es así, que Aliança Catalana ha fijado la Cataluña interior como uno de sus grandes objetivos de cara a las elecciones municipales de 2027. Manresa y Vic serán dos plazas clave. La primera con Sergi Perramon y la segunda con Oriol Ges como principales referentes.

Junts teme el sorpasso de Aliança

Este fenómeno preocupa sobre todo a Junts, que ha sido un partido hegemónico en Manresa y lo es históricamente en Vic. Los aires están cambiando, y temen perder estos feudos tradicionales. Por eso han dado un giro radical a la derecha en la Cataluña central.

Manresa es un claro ejemplo de cómo los representantes locales de Junts se han ido distanciando del buenismo imperante en la dirección nacional. Su líder Ramon Bacardit tiene un discurso muy parecido, sino idéntico, al de Aliança Catalana. Es muy duro con la gestión de ERC de la seguridad y tiene un discurso muy duro contra la inmigración masiva.

También lo es Vic, ciudad que estuvo gobernada durante años por la expresidenta del Parlament Anna Erra. El ahora alcalde también mantiene una línea dura en cuanto a seguridad e inmigración, aunque no siempre ha sido así. Está claro que el partido está adaptando su discurso a la competencia directa con Aliança Catalana.

El problema de estos partidos es su pérdida de credibilidad, que Aliança Catalana quiere aprovechar para dar el salto a nivel municipal. Gobernar Manresa y Vic allanaría el camino para dar el gran salto también en el Parlament, en 2028.

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