
No solo el rey Carlos III: La reina Camila recibe una mala noticia de los médicos
El Palacio de Buckingham, marcado por la salud actual de los monarcas ingleses, Carlos III y la reina Camila
La tensión dentro de Buckingham Palace ha ido en aumento. Tras la enfermedad del rey Carlos III y la mejoría de Kate Middleton, ahora es Camila Parker quien centra la atención. Su estado de salud no mejora y, según los médicos que la atienden, no está dispuesta a renunciar a los hábitos que le están perjudicando.
Camila Parker, entre el vino, el tabaco y la negación
A sus 77 años, la Reina sigue siendo fiel a su rutina, una que incluye el consumo diario de vino tinto y tabaco. Según informa El Nacional, los profesionales de la salud que la atienden han sido claros en sus recomendaciones. O cambia su estilo de vida o las consecuencias serán graves, pero Camila, conocida por su carácter firme, ha optado por no hacer caso.

Su entorno más cercano está alarmado: desde hace tiempo, arrastra una infección de pecho que ha afectado su recuperación. La combinación de edad avanzada, consumo de alcohol y tabaquismo no hace más que agravar su estado físico. Los médicos han insistido en repetidas ocasiones en la necesidad de frenar estos hábitos, pero sus advertencias no han sido suficientes.
La salud de la reina, cada vez más comprometida
Pese a los tratamientos, no hay señales de mejora. Camila ha continuado bebiendo incluso durante las fases más delicadas de su enfermedad, algo que ha generado molestias y preocupación entre los profesionales del Palacio. La situación se ha vuelto tan compleja que el equipo médico ha considerado explorar terapias alternativas, aunque admiten que de poco servirán sin la cooperación de la paciente.
Carlos III vive con angustia la negativa de su esposa a modificar su conducta. Mientras él atraviesa su propio proceso de recuperación, sufre viendo que Camila pone en riesgo su salud de forma consciente. Las tensiones entre ambos no han tardado en surgir, especialmente cuando los médicos han repetido que, si ella no actúa, el desenlace podría ser trágico.

Una decisión personal que podría costarle caro
La actitud de Camila ha despertado críticas dentro y fuera del entorno real. Mientras se pide responsabilidad y cuidados, ella parece más interesada en mantener su independencia, aunque eso suponga ignorar los consejos médicos. Esa postura desafiante podría transformarse en una situación irreversible si su salud sigue deteriorándose al ritmo actual.
Desde el entorno del Palacio aseguran que el ambiente es de preocupación constante. La reina consorte no solo pone en jaque su propio bienestar, sino que también aumenta la presión sobre un rey que ya enfrenta suficientes retos. El tiempo, en este caso, no está de su lado.
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