
Está confirmado: este es el electrodoméstico que más incendios provoca en las casas
Los expertos advierten sobre un aparato muy común en nuestros hogares que se puede convertir en un peligro
Durante el verano no llegamos a ser conscientes de la cantidad de electrodomésticos que tenemos enchufados en casa para mantener un ambiente fresco y agradable. Sin embargo, mantenemos conectados a muchos otros que lo que hacen es emitir calor. Con las temperaturas más altas de lo habitual y el ambiente más cálido, es más probable que ocurra algún accidente doméstico.
El electrodoméstico "inofensivo" que conviene apagar
Por esta razón, hay un pequeño y, a primera vista, inofensivo electrodoméstico que es fundamental desconectar si queremos evitar riesgos: la tostadora. Es muy habitual dejar esta pequeña máquina conectada, pues nadie se imagina que podría ser la causa de un incendio. No está en uso permanente, pero el simple hecho de estar enchufada puede provocar sobrecalentamientos peligrosos.

Este electrodoméstico puede provocar daños si está viejo, sucio o roto. Por eso, además de desconectarla cuando acabamos de usarla cada día, es recomendable seguir una serie de consejos. Un enchufe dañado, una regleta saturada o un alargador enrollado pueden agravar cualquier fallo.
Uso seguro y mantenimiento básico
Primero, es fundamental limpiarla regularmente. Las migas acumuladas actúan como combustible y aumentan el riesgo de llama. También es recomendable revisar de vez en cuando si el cable presenta algún desperfecto o doblado marcado que pueda calentarse.
Además, no se debería usar en las horas cuando hace más calor, aunque a veces eso no se puede escoger. Conviene que trabaje en una superficie estable y ventilada, lejos de las paredes. Y siempre debe estar alejada de materiales inflamables, como cortinas, manteles o papeles.
Cuando termine de funcionar, deja que se enfríe antes de moverla o guardarla. Evita cubrirla con trapos o fundas mientras aún está tibia. Si notas olor raro o chispazos, desconecta de inmediato y revisa la instalación.
No es la única fuente de calor oculta
A pesar de ser el más sorprendente y uno de los más peligrosos por su uso habitual, no es el único electrodoméstico con el que tenemos que vigilar. Entre los que usamos más habitualmente están los microondas, especialmente con poca ventilación, los cargadores de móvil y otros dispositivos. También las cafeteras eléctricas, que, igual que la tostadora, suelen quedar enchufadas tras cada uso.

Todos comparten un patrón: generan calor residual aunque no estén funcionando. Si permanecen conectados durante mucho tiempo, castigan enchufes y regletas y elevan la temperatura del entorno. En verano, ese extra de calor importa más de lo que parece.
Hábitos para un verano sin sustos
La prevención empieza por desenchufar lo que no se usa. Es un gesto rápido que evita sobrecalentamientos silenciosos y reduce la carga de la instalación. Mantener los aparatos limpios y revisados alarga su vida útil y disminuye fallos.
Organiza mejor los puntos de corriente y evita regletas saturadas. Dale aire a los equipos y no tapes rejillas de ventilación con objetos decorativos. Son rutinas sencillas que suman seguridad sin complicar el día a día.
La regla de oro
En verano, con el calor como factor extra, cada pequeño hábito cuenta. Desenchufar la tostadora después de cada uso, vigilar cables y mantener la cocina ventilada marca la diferencia. La tranquilidad del hogar se construye con gestos simples y constantes.
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