Un edificio con un letrero que dice "3 tv3.cat" detrás de unos árboles.
POLÍTICA

TV3 asume el rol de agencia propagandística de la flotilla, y los catalanes se hartan

Los usuarios en redes lo ven claro: 'Esto lo habéis podido investigar, pero la DGAIA no'

En plena efervescencia mediática tras el regreso de Ada Colau, TV3 lo ha vuelto a hacer. La cadena pública ha publicado un reportaje en el que asume el papel de altavoz de la Flotilla. El texto, presentado como una pieza de verificación, actúa como la última pieza en una operación de activismo mediático muy exitosa. 

Ahora bien, en este caso, la labor de verificación periodística es secundaria porque el núcleo de la Flotilla no era enviar ayuda humanitaria o romper el cordón sobre Gaza. Es decir, voluntaria o involuntariamente, TV3 alimenta lo que en realidad es una operación política. De hecho, esto es lo que explica que, además de Colau, ayer, en el aeropuerto, estuvieran figuras como Junqueras, David Cid o Albiach.

De medio público a altavoz político

El sesgo de la cadena no ha pasado inadvertido. En redes sociales, decenas de usuarios catalanes han criticado que TV3 utilice recursos públicos para dar cuerda a una operación con evidente trasfondo político. "En lugar de TV3, os podríais llamar TeleAda y acabamos antes", decía, irónico algún usuario. Otros, en cambio iban directos al núcleo de la polémica. "La única mentira es que llevaran ayuda humanitaria", señalan.

Mujer de cabello canoso con pañuelo blanco y negro al cuello rodeada de personas con chalecos reflectantes en un puerto durante el día

Las críticas también han conectado con la percepción de que TV3 prioriza causas ideológicas frente a problemas locales. Ahí está, por ejemplo, el escándalo de la DGAIA. "Esto lo habéis podido investigar, pero la DGAIA no,", lamentaba otro usuario. Y es que, si esta situación refleja algo, es que la agenda mediática se alimenta de cualquier polémica, por lejos que esté de las necesidades reales.

Todo encaja en el guion

El timing no es casual. Apenas unos días después de que TV3 publicara su reportaje, Colau ofrecía declaraciones desde el aeropuerto de El Prat. Vestida con la ropa que le habían entregado en prisión, la exalcaldesa protagonizó una puesta en escena cargada de dramatismo. Era, en la práctica, el inicio del tercer acto del guion: la vuelta a casa, la emoción y las cámaras.

Con todo, el episodio de la Flotilla Global Sumud y su cobertura mediática deja una conclusión clara. La frontera entre información y militancia se ha vuelto difusa en ciertos medios públicos. Mientras la política real sigue su curso - Israel negocia con sus aliados y los activistas regresan a sus países -, la maquinaria propagandística en Cataluña continúa funcionando a pleno rendimiento.

➡️ Política

Más noticias: