
PSC, Junts, ERC, PP, Comuns y CUP votan en contra de retirar las subvenciones a partidos políticos
La idea de AC de cortar con las subvenciones a los partidos está inspirada en el presidente Javier Milei
13: este es el número de escaños que han faltado para encontrar un quorum absoluto dentro del Parlament, cosa difícil. Se trata de la suma de los diputados de Vox y AC. A propuesta de Sílvia Orriols, el Parlament desestimó la retirada de las asignaciones económicas a los grupos parlamentarios y partidos políticos
La iniciativa, que ya figuraba en el programa de Aliança Catalana, ha puesto en evidencia algo que pocas veces ocurre. Hablamos de una unanimidad estructural del resto de formaciones para defender el sistema de financiación pública que sostiene la estructura política catalana. Es decir, estamos ante el alma de la partitocracia.
La política catalana cierra filas para proteger su financiación
Con motivo de las últimas elecciones autonómicas, E-Notícies ya hacía algunas proyecciones sobre el negocio de los partidos políticos. Según datos del propio Parlament, ERC, por ejemplo, recibe más de 5 millones de euros anuales. Junts y PSC se reparten cifras similares. Incluso formaciones más pequeñas, como la CUP, han ingresado cerca de dos millones de euros durante la legislatura para sufragar gastos internos.

A estas cantidades hay que sumar las subvenciones que reciben del Estado por su representación en el Congreso y el Senado, donde el presupuesto conjunto supera los 52 millones anuales. Es decir, las asignaciones económicas del Parlament son solo una pieza más dentro del entramado de la financiación pública.
El discurso antisistema gana tracción
La votación confirma el aislamiento de Sílvia Orriols, pero también su capacidad para abrir agenda. Su discurso contra el sistema de partidos subvencionados conecta con un malestar creciente entre los votantes, que perciben la política como una estructura cerrada.
Como ya ha hecho en alguna ocasión, la líder de AC defiende que cada formación debería financiarse con aportaciones voluntarias. Mientras tanto, los grupos tradicionales se aferran al argumento de la estabilidad democrática para justificar las subvenciones. Es decir, que, sin subvenciones, la política solo la harían los ricos.
Curiosamente, esta propuesta de AC está inspirada en una figura bastante alejada de Cataluña: Javier Milei. De hecho, figuras como Jordi Aragonès ya aplaudieron en el pasado la propuesta argentina de limitar la financiación pública de los partidos.
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