
El periodista Jaume Barberà, que fue en la lista de los Comuns, estalla contra la multirreincidencia: '¿Es esto normal?'
Incluso los que han alimentado este problema descubren ahora sus consecuencias
El periodista Jaume Barberà, conocido por haber formado parte de la lista de Catalunya en Comú en 2017, ha publicado un mensaje contundente en redes sociales a raíz del robo sufrido por un vecino suyo. Según su relato, unos ladrones entraron en la vivienda con la familia dentro. La alarma grabó al intruso, que huyó al detectar movimiento, y los Mossos d’Esquadra identificaron al sospechoso como “un viejo conocido y reincidente”.
Barberà explica que el vecino acudió después a comisaría para denunciar el caso. Allí le dijeron que debía “pedir hora”. El periodista concluye su mensaje con una pregunta directa que resume su malestar: “¿Es esto normal?”.
El problema de fondo: una multirreincidencia enquistada
El estallido de Barberà conecta con un problema que los cuerpos policiales describen desde hace tiempo. Los Mossos han cifrado en unos 400 los delincuentes multirreincidentes en Barcelona, responsables de miles de delitos y de un impacto enorme en la seguridad cotidiana. Muchos acumulan decenas de detenciones y vuelven a la calle en pocas horas.

La situación no es nueva. Durante los años de gobierno de Ada Colau, la criminalidad aumentó y se consolidó un enfoque que priorizaba la visión del delincuente como una persona vulnerable. Ese enfoque, defendido también por sectores de los Comuns, rechazaba reforzar la autoridad policial y evitaba endurecer la respuesta contra los reincidentes. El resultado fue un deterioro profundo de la imagen de la ciudad.
A día de hoy, los Mossos insisten en que el fenómeno sigue activo, y que los cambios legislativos y judiciales apenas han contenido la tendencia. La sensación de impunidad permanece, tal como demuestra el caso relatado por Barberà.
Barberà rompe el discurso de su espacio político
La queja del periodista tiene una lectura evidente. Y es que proviene de un rostro público que apoyó a los Comuns, una de las fuerzas que más resistió la idea de endurecer la lucha contra la multirreincidencia. Su mensaje contrasta con el discurso que, durante años, minimizó el impacto de estos delincuentes habituales y acusó de “alarmismo” a quienes alertaban de la situación.
El episodio ha circulado con fuerza porque refleja una contradicción que muchos vecinos viven cada día. Las instituciones aseguran que la seguridad mejora, pero los casos concretos muestran una realidad distinta. El relato de Barberà resume esa brecha entre el discurso oficial y lo que perciben las familias que sufren robos, intimidaciones o intrusiones en sus casas.
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