
Expulsan a una senadora por llevar burka en el parlamento como acto de protesta: 'Hipócritas'
Pauline Hanson acusó al resto de partidos de hipócritas por rechazar la prohibición
La imagen ha dado la vuelta al mundo. La senadora ultraconservadora Pauline Hanson, del partido One Nation, apareció en la cámara alta australiana vestida con un burka para protestar contra el avance de la sharia en el país. Su acto fue reprobado por el resto de senadores, que la acusaron de “racista”, y ha sido suspendida durante varias sesiones.

Pero Hanson consiguió su objetivo, ya que el impacto de la imagen ha sacado a flote la amenaza del islamismo en los países occidentales. El debate está también en Cataluña, donde Vox y Aliança Catalana han presentado mociones para prohibir el velo islámico integral.
El gesto de Hanson muestra además como los partidos conservadores han conseguido arrebatar a la izquierda la bandera del nuevo feminismo. Mientras los partidos progresistas evitan la crítica al velo para no caer en la islamofobia, la derecha se erige en defensora de los derechos de las mujeres amenazadas por el islamismo. Algo parecido ocurre con las agresiones sexuales cometidas por extranjeros.
Polémico gesto en el senado australiano
La senadora Pauline Hanson irrumpió en el senado con burka para protestar contra los partidos que rechazaron su propuesta de prohibir esta prenda en Australia. La líder del partido One Nation ha iniciado una campaña para prohibir el burka en Australia. Pero el resto de partidos lo han impedido al considerarlo una discriminación.
El gesto provocó una tormenta política. Tras negarse a pedir perdón, el resto de senadores la suspendieron durante siete sesiones -el mayor castigo impuesto a un senador australiano en las últimas décadas. Hubo además una avalancha de críticas hacia Hanson.
El partido del gobierno consideró que el gesto de Hanson era un "espectáculo superficial y de odio" con "consecuencias crueles para muchos de nuestros ciudadanos más vulnerables". Mehreen Faruqi, diputada musulmana, lo definió como "racismo estructural que impregna Australia".

“No quieren prohibir el burka, pero me niegan el derecho a usarlo en el Parlamento", dijo la senador a la prensa. También afirmó que "no hay un código de vestimenta en el Parlamento, sin embargo, no se me permite usarlo". Calificó la suspensión de "hipócrita", y dijo que será juzgada por los ciudadanos en las próximas elecciones, y no por sus colegas senadores.
¿Islamofobia o sentido común?
Pauline Hanson lleva desde 1996 denunciando la sustitución demográfica y cultural en Australia. Tras salir del partido liberal creó su propia formación, One Nation, que defiende postulados nacionalistas y antiinmigración. En 2017 vistió por primera vez el burka en el parlamento australiano, para evidenciar la vejación que supone para las mujeres esta prenda de ropa.
Hanson ha sido acusada de racista, pero ella defiende que el burka es un peligro para la seguridad nacional de Asutralia. La cuestión que se plantea aquí es por qué el resto de formaciones han permitido que cosas de sentido común acaben monopolizados por partidos como este.
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