Dos hombres conversando en un entorno formal con personas al fondo.
POLÍTICA

Las redes se mofan de la última pataleta de ERC ante el PSC: 'Mucho postureo...'

La simbología procesista del 1-O todavía toca la fibra nerviosa de ERC y Junts

La sesión de control en el Parlament dejó uno de los episodios más comentados del día tras la salida airada de Josep Maria Jové del hemiciclo. El diputado de ERC se levantó y abandonó la sala visiblemente molesto por unas palabras de la consejera Romero. La escena, lejos de generar solidaridad, ha provocado una oleada de ironías y críticas en redes sociales que señalan el gesto como puro teatro político.

Todo ocurrió después de que Romero recordara que “algunos diputados dijeron que en 18 meses seríamos independientes” y que “llevamos unos cuantos años y eso no ha sido así”. La frase iba dirigida al diputado de Junts Antoni Castellà, que acababa de reivindicar el 1-O asegurando que “prometieron el referéndum, lo hicieron y lo ganaron”. En ese momento, Jové espetó fuera de micrófono: “No frivolitice con el 1-O para pelearse con Junts”.

Un gesto que no convence a casi nadie

La marcha de Jové pretendía ser un aviso del malestar de ERC ante el PSC, pero en redes sociales la lectura ha sido muy diferente. Numerosos usuarios han interpretado la reacción como una sobreactuación, especialmente teniendo en cuenta la colaboración parlamentaria constante entre republicanos y socialistas. La escena ha sido descrita como “postureo de manual” por buena parte de los comentarios virales de la jornada.

Un hombre de pie hablando en un parlamento con varias personas sentadas detrás de él.

Entre las respuestas más compartidas figura la frase: “Mucho postureo, pero ERC les aprobará los presupuestos y las prórrogas de crédito a cambio de humo”. Otros reprochan a Jové la falta de coherencia, señalando que “acto seguido vota todo lo que le manda el PSOE”. También hay quien lamenta que ERC no haya hecho un gesto más contundente: “Los deberían haber abandonado todos los diputados con un mínimo de dignidad”.

El tono general oscila entre el sarcasmo y el desengaño. Algunos usuarios califican la escena como “teatro y del malo”, mientras otros la ven como un intento de ERC de recuperar credibilidad. Esta contradicción estratégica - golpes de efecto en público y acuerdos en privado - es una de las críticas más repetidas en los últimos meses hacia la dirección del partido.

Un nuevo síntoma del desgaste interno en el independentismo

La discusión entre Romero y Castellà reactivó, además, uno de los debates más sensibles del independentismo: la distancia entre las promesas del pasado y la realidad política actual. Junts insiste en reivindicar el mandato del 1-O, mientras que ERC intenta evitar quedar atrapada entre la nostalgia del procés y su actual estrategia de pactos con el PSC. La reacción de Jové, en este sentido, simboliza la tensión interna que arrastra el partido.

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