Junts llama 'extrema derecha' a Vox por una moción contra la okupación POLÍTICA

Junts frenó hace solo un mes una moción antiokupación por ser de 'extrema derecha'

El partido se ve atrapado entre sus complejos y la necesidad de girar a la derecha

Junts ha liderado la tramitación en el Congreso de los Diputados de una proposición de ley para echar a los okupas en 48 horas. Los postconvergentes han defendido como justa esta reforma legislativa que quiere reforzar la protección de los propietarios. Su propuesta cuenta con el apoyo de PSOE, PP, Vox y PNV, y con la oposición de ERC, Bildu y Sumar.

Junts toma la bandera de la lucha contra la okupación tras hacerlo con la multirreincidencia o la inmigración. Forma parte de su estrategia de giro a la derecha para evitar la fuga de votos en pleno vuelco ideológico en Cataluña. Esto les hace incurrir en flagrantes contradicciones.

Mujer hablando en un podio con fondo verde y texto de campaña política.

Junts se pone ahora duro contra la okupación, pero hace solo un mes votó en contra de una moción de Vox contra los okupas del Casino de Albarrosa en Viladecans. No solo eso, sino que además llamó “extrema derecha” a los autores de la moción. Junts ha votado en contra de varias medidas y bloqueó la ley antiokupas del PP que lleva más de un año paralizada en el Senado.

Se está evidenciando el doble rasero del partido de Carles Puigdemont, reacio muchas veces ante temas ideológicos como la inmigración o la seguridad. Junts sigue siendo un partido bipolar, con un sector de orden y otro que sigue dejándose arrastrar por el procesismo woke.

Doble rasero con la okupación

Hace un mes Vox presentó en la comisión de Interior del Parlament una moción para instar al desalojo de unos okupas en Viladecans. El Casino, que antaño fue lugar de reunión de los vecinos, ahora lleva años ocupado por delincuentes que hacen la vida imposible a los demás. Vox pidió la expulsión de los okupas y ceder el edifico al ayuntamiento para un uso social.

La propuesta no prosperó por el voto en contra, entre otros, de Junts. La diputada de Junts Mercè Esteve justificó su voto en contra para "no dar la mano a la extrema derecha que coge la bandera de la seguridad para sembrar odio". En cambio, destacó el papel de su partido como ariete de una "ofensiva legal" para "recuperar las viviendas okupadas ilegalmente".

Su posicionamiento destapó los complejos de Junts y su necesidad de rivalizar con lo que llaman "extrema derecha". La propia diputada lo evidenció al decir a Vox que "no nos hagan propuestas sobre okupación ni pretendan darnos lecciones". Es decir, Junts quiere tener el monopolio de la lucha contra la okupación, y cuando no es así acusa a los demás de extrema derecha.

Bipolaridad en Junts

Junts también bloqueó la ley antiokupas del PP en el Congreso, y votó en contra de la reforma de Vox para endurecer las penas y agilizar los desahucios. PP y Vox sí que han apoyado la tramitación de su propuesta en el Congreso, pero reprochan su "hipocresía" con este tema.

Pero también hay que destacar que existe un sector dentro de Junts más desacomplejado contra la delincuencia, la inmigración ilegal y la okupación. Es un sector que proviene sobre todo del mundo local, alcaldes que se enfrentan diariamente al drama de las okupaciones y la inseguridad creciente. Son estos alcaldes quienes llevaron al Congreso la reforma del código penal contra la multirreincidencia.

Este sector convive con una corriente izquierdista dentro de Junts que en estas cuestiones se ve más cerca de ERC y la CUP que de PP y Vox. Esto condena Junts a una bipolaridad que le resta credibilidad cuando quiere marcar músculo en temas como la okupación.

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