
Janet Sanz ficha tras dejar la política por un asociación subvencionada con 390.000 euros por el ayuntamiento de Barcelona
Demuestra que una cosa es dejar la política y otra dejar de vivir del erario público
Janet Sanz anunció el pasado mes de diciembre que dejaba la política institucional porque "toca dar el paso después de 14 años de dedicación exclusiva". Quien fuera teniente de alcalde durante los dos mandatos de Ada Colau, dijo que era el momento de "abrir una nueva etapa profesional y personal". También aseguró que seguiría trabajando por Barcelona "desde otros espacios".
Esta semana ha trascendido que se incorporará a la asociación Metrópolis como asesora en proyectos de transformación urbana. Resulta que esta asociación ha sido regada con 390.000 euros en subvenciones del ayuntamiento de Barcelona. Sanz cierra así el círculo demostrando que una cosa es abandonar la política institucional, y otra dejar de vivir del erario público.

La Asociación Mundial de Grandes Metrópolis, a la que ahora se incorpora Janet Sanz, recibió casi 400.000 euros entre 2024 y 2026 por un proyecto sobre generación de espacios de aprendizaje en el ámbito urbano. Sanz ficha por esta asociación para desarrollar un proyecto como asesora externa. Ella misma ha dicho que ha conseguido el puesto porque se postuló a la plaza y ganó con su proyecto.
Sanz dice que desde este ente seguirá trabajando por ciudades más verdes y más justas. Metrópolis es un organismo internacional que forma parte de la CGLU (Ciutats y Governs Locals Units), con sede en Barcelona. Una oportunidad para seguir viviendo del dinero público.
Diez años acumulando altos cargos
Sanz sigue así su trayectoria dorada desde que empezó en la política institucional, donde no le ha ido nada mal. En una década acumuló una veintena de altos cargos donde llegó a rozar los 100.000 euros anuales de asignación. A sus cuarenta años, su experiencia en la empresa privada es prácticamente inexistente y lleva desde 2011 cobrando del erario público.
Sanz ha seguido los mismos pasos que su predecesora, Ada Colau, que dejó el ayuntamiento para incorporarse al think tank de los Comuns. Lo cual denota la resistencia de los dirigentes de los Comuns a dejar sus cargos públicos una vez renuncian a ellos.
El caso de Janet Sanz demuestra también que quienes más criticaron las puertas giratorias también se benefician de ellas al dejar la política. Así como también una continuidad en las subvenciones del ayuntamiento del PSC a entidades afines a los Comunes.
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