
La izquierda catalana vuelve a quedar retratada: cero huelgas por el caos en Rodalies, pero sí para Palestina
Estos partidos son responsables del abandono y la degradación de los servicios y el transporte público
El accidente de tren mortal ocurrido la noche del martes en Gelida motivó la suspensión del servicio de Rodalies en toda Cataluña durante la mañana siguiente. El resultado, otra jornada más de caos con miles de catalanes tirados sin poder atender sus obligaciones. Cataluña volvió a dar la imagen de un país tercermundista, resultado del abandono y la falta de inversión en infraestructuras durante año.
Hay motivos más que suficientes para convocar una huelga general y poner el país patas arriba, pero la izquierda ha vuelto a inhibirse. Muchas críticas y mucha indignación en redes sociales, pero nada para intentar revertir la situación. Esto contrasta con el empeño puesto en Palestina: partidos y sindicatos sí organizaron una huelga general, hace tres meses, para "parar el país en solidaridad con Gaza".

Esta es la mejor explicación de por qué cada vez menos gente vota a la izquierda. Paran la actividad del país perjudicando a los trabajadores por un conflicto que ocurre a tres mil kilómetros. Pero son incapaces de provocar un estallido social por el colapso de los servicios públicos y el transporte que afecta a las clases populares en Cataluña.
La CUP se ha limitado a "exigir responsabilidades" con un tuit, mientras que los Comuns piden indignados, también a través de tuiter, mejoras en los trenes. Eso es todo. Mientras tanto, millones de catalanes tirados en las estaciones sin que el Govern sea capaz ni siquiera de organizar un servicio especial de autobuses. Luego hay quien se pone las manos en la cabeza porque sube la extrema derecha.
Aunque también es lógico que la izquierda catalana no quiera hacer sangre con el problema de los trenes. Saben que la degradación de Cataluña es el resultado de las políticas aplicadas en los últimos años cuando han estado gobernando o apoyando al gobierno de turno.
Preocupados por un desalojo
El entorno de la CUP, desde sus sindicatos a sus organizaciones juveniles, fue el más activo durante la huelga a favor de Palestina. Esta semana, sus líderes, desde Pilar Castillejo a Non Casadevall y Laure Vega, utilizaron X para mostrar su indignación. También colgaron un montaje muy bonito con el lema "Estamos hartas", pero sin ninguna convocatoria de movilizaciones.
De hecho, mientras los catalanes sufrían las consecuencias del caos en Rodalies la CUP estaba preocupada por el desalojo de una casa okupa en Barcelona. "Mientras Rodalies es un caos que castiga la clase trabajadora, la policía reprime a quien se organiza para dignificar los barrios", dijo la portavoz de la CUP.
Lo mismo pasó con los Comuns, cuyos líderes no pasaron de un par de tuits de indignación. Esto provocó las críticas de muchos catalanes que expresaron en X su decepción con la izquierda por su doble rasero. ¿Aún hay dudas de por qué partidos como Vox y Aliança Catalana están subiendo como la espuma sin mover un dedo?
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