Rufián y Pedro Sánchez en un pleno en el Congreso el abril del 2020
POLÍTICA

Gabriel Rufián busca a la desesperada salvar el Gobierno de Pedro Sánchez

Después de Pablo Iglesias y Yolanda Díaz, el PSOE necesita otra figura mediática para garantizarse la Moncloa

Esta semana, La Razón aseguraba que el PSOE negociaba con Rufián la creación de algún nuevo partido para aglutinar a la izquierda. La idea del PSOE es que Sumar está más que amortizado, lo cual es de una evidencia manifiesta. En este sentido, los socialistas ven en Rufián a una figura que podría mantener en pie a los miembros de Frankenstein que están más a la izquierda.

Además, Rufián ya ha dado muestras de ser una pieza clave del entramado mediático y político de España. Por si fuera poco, Rufián ha sabido construir un espacio de poder mediático fuera del intransferible ecosistema catalán. Él fue el primero en entender que el alma nacionalista del procés no le permitiría ejercer su rol mediático, es decir, su rol de famoso.

La vicepresidenta segunda del Gobierno y coordinadora general de Sumar, Yolanda Díaz, interviene junto a los candidatos de Sumar a las elecciones europeas en el mitin de Córdoba. A 1 de junio de 2024, en Córdoba (Andalucía, España)

Lo niegan, lo ocultan o lo retrasan

Pues bien, poco después de la información de La Razón, Rufián y Patxi López desmentían tajantemente esta posibilidad, “fábula”, dijo López. El equívoco está en pensar que este proyecto político ya está cerrado o que tiene nombres y apellidos. Por el momento, solo hablan y se tantean mutuamente, aunque sea en un bar, como desvelaba ayer Vito Quiles en redes sociales:

Pero que Rufián o Patxi López nieguen su intención de crear un nuevo artefacto político de izquierdas es secundario. De hecho, lo raro sería que lo anunciaran a bombo y platillo. Estas cosas son difíciles de edificar, y mantener el factor sorpresa es esencial por razones estratégicas.

Unos días antes, en La Sexta (jamás en la prensa subvencionada catalana), Rufián volvía a retar a su partido e insistía en que había que crear un frente plurinacional. Acto seguido, salió Tardà a aplaudir la idea de su pupilo. En ERC el silencio habló por sí solo.

Dos hombres con barba y traje azul posan juntos frente a un fondo amarillo mientras uno de ellos habla frente a micrófonos

Los republicanos saben que la maniobra de llevar a Rufián a Madrid ha ido demasiado lejos y que su figura ya tiene vida propia. Como mucho, Junqueras dijo hace unos meses que “respetaba” la propuesta, pero que era muy difícil de implementar. O sea, que no. A juicio de Junqueras, un frente plurinacional solo tiene sentido si la circunscripción electoral es única, como ocurre con las elecciones europeas.

Que vayan a crear o no un partido, unas siglas, una plataforma, una alianza implícita o cualquier cosa también es secundario. Lo verdaderamente relevante es que, Moncloa por una parte, y los socios en decadencia electoral por otra, saben que actualizar Frankenstein exige hacer algún movimiento. El espacio que deja Sumar se debe aprovechar de algún modo porque está claro que los números no salen.

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