
El Govern niega el caos sanitario en Cataluña pese a que ya han muerto tres pacientes en la sala de espera de urgencias
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El Govern de la Generalitat ha negado la existencia de un colapso sanitario en Cataluña a pesar de las graves denuncias sobre la situación de las urgencias hospitalarias. En las últimas semanas, al menos tres pacientes han fallecido tras pasar decenas de horas esperando atención en el servicio de urgencias del Hospital del Mar de Barcelona. Los hechos han reavivado la polémica sobre la gestión sanitaria y la presión asistencial en plena campaña de invierno.
Los fallecimientos se produjeron entre los días 9 y 13 de diciembre y afectaron a personas de edad avanzada. Un hombre de 82 años murió tras esperar unas 40 horas, mientras que dos mujeres de 92 y 93 años permanecieron 70 y 58 horas respectivamente en urgencias antes de fallecer. Los casos se produjeron en un contexto de saturación extrema del servicio.
Los sindicatos levantan la voz
Los sindicatos CGT y FTC-IAC han presentado una denuncia penal contra el Consorci Mar Parc de Salut y el Departament de Salut. Acusan a la administración de un delito de abandono colectivo e ilegal de un servicio público esencial. Según las organizaciones sindicales, la situación es estructural y conocida desde hace años por los gestores sanitarios.

La denuncia recoge episodios de colapso severo, con cifras muy superiores a la capacidad operativa del servicio. El 9 de diciembre se llegaron a concentrar cerca de 170 pacientes en urgencias, cuando el umbral considerado adecuado se sitúa en torno a 110. Decenas de personas superaron las 24 horas de espera y algunos casos alcanzaron tiempos extremos.
Desde los sindicatos se advierte de que la saturación crónica incrementa los riesgos clínicos, especialmente en pacientes vulnerables. Señalan la falta de camas disponibles, la acumulación de retrasos administrativos y la imposibilidad de realizar un seguimiento médico adecuado. A ello se suma el estrés de los profesionales y la ausencia de condiciones mínimas de privacidad.
El Hospital del Mar ha defendido públicamente la actuación de su personal sanitario. El centro asegura que todos los pacientes se encontraban bajo seguimiento clínico y que el hecho de permanecer en urgencias no influyó en el desenlace de los casos. Además, niega que exista constancia oficial de una denuncia presentada por los sindicatos.
El Govern niega el colapso
La dirección del hospital sostiene que ha reforzado los dispositivos asistenciales para hacer frente al aumento de la demanda. Entre las medidas adoptadas se incluyen la habilitación de camas adicionales, el refuerzo de la hospitalización a domicilio y la activación del plan de invierno. También se trabaja, según el centro, en agilizar derivaciones a centros de atención intermedia.

Pese a estas explicaciones, la Generalitat insiste en negar un escenario de caos sanitario. Desde el Govern se minimiza el alcance de los hechos y se evita asumir responsabilidades políticas directas. Esta posición ha generado un profundo malestar entre profesionales y usuarios del sistema público de salud.
El caso del Hospital del Mar se ha convertido en un símbolo de una crisis más amplia. La acumulación de fallecimientos en salas de espera y las denuncias reiteradas cuestionan el relato oficial de normalidad. Mientras tanto, la presión asistencial continúa aumentando y la respuesta institucional sigue siendo objeto de una creciente controversia pública.
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