
Convocan una concentración en Gerona porque pintar la cara de negro en la cabalgata de reyes 'es racismo'
La izquierda, cada vez más lejos de las preocupaciones reales de la gente
Llega la Navidad a Cataluña, llegan las ocurrencias woke. Recordemos, por ejemplo, las de los últimos años. Ahí tenemos a ERC, celebrando el "solsticio de invierno" o promoviendo un "calendario de adviento feminista". Tampoco faltó, claro, la resignificación de Papa Noel, que desde la consejería de Tània Verge quería presentarse como "Mamá Noel".
Este año es el turno de los Reyes Mago y, más en concreto, los Reyes de Gerona. El colectivo “Cacau i Negritud”, que afirman que “somos personas negras de todas partes las comarcas gerundenses unidas en nuestra negritud para combatir el racismo”, ha organizado una protesta contra el racismo en la Cabalgata de Gerona. El motivo es que le van a pintar de negro la cara a un señor para que represente el papel de Rey Baltasar.
Un comunicado
En su comunicado aseguran que el año pasado ya se manifestaron con el lema “por una cabalgata sin racismo” y que la respuesta institucional llegó a través de los Mossos d’Esquadra. Según su relato, los agentes rodearon a los participantes, retiraron pancartas e identificaron a dos personas. Meses después, estas personas recibieron multas de 300 euros cada una en aplicación de la Ley de Seguridad Ciudadana.

El manifiesto critica tanto al Ayuntamiento como a la Generalitat. Acusan al consistorio de incumplir compromisos adquiridos en 2023 y de mantener una práctica “racista y ofensiva”. Y afirman que las sanciones recibidas por los manifestantes son un intento de intimidación hacia el movimiento antirracista.
El colectivo exige que el Ayuntamiento deje de recurrir al maquillaje negro para representar a Baltasar y que asuma su responsabilidad institucional en la cabalgata. También reclaman a la Generalitat que retire las sanciones impuestas. Su objetivo, dicen, es evitar que los niños negros de la ciudad crezcan viendo una representación que consideran humillante.
La convocatoria vuelve a situar el debate en un terreno muy alejado de las preocupaciones sociales más urgentes. Mientras Gerona y el conjunto de Cataluña arrastran problemas graves, una parte de la izquierda centra su energía en un conflicto simbólico que aparece cada año por estas fechas. Para Cacau i Negritud, sin embargo, se trata de una batalla imprescindible. Para muchos vecinos, en cambio, es un tema que apenas conecta con la realidad cotidiana.
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