
ERC exige a Jaume Collboni una ordenanza de civismo 'menos punitiva' y 'que no perjudique a las personas migradas'
Piden priorizar la mediación y medidas alternativas 'con una mirada restaurativa'
Las relaciones entre ERC y el PSC en el ayuntamiento de Barcelona atraviesan su momento más dulce tras el acuerdo para la aprobación de los presupuestos. Los republicanos quieren aprovechar para seguir condicionando el gobierno de Jaume Collboni. Ahora con la ordenanza de civismo y convivencia, a la que apoyarán tras haber impuesto una serie de exigencias.

Esquerra exigía una ordenanza “alejada del modelo punitivo que defiende la derecha” y con “medidas que blinden el enfoque social”. Su modelo apostaba por incorporar ”criterios de proporcionalidad, mediación y protección de personas en situación de vulnerabilidad”. Según Jordi Coronas, portavoz del grupo municipal, “ERC quiere ser la garantía para tener una ordenanza más justa y efectiva que la actual”.
Hay que recordar que Barcelona atraviesa un grave problema de inseguridad e incivismo que el gobierno municipal apenas puede controlar. ERC vuelve a mostrar su cara más buenista en pleno giro discursivo de la dirección hacia posiciones más conservadoras en seguridad e inmigración. Lo cual demuestra que es pura estrategia electoral para competir con Aliança Catalana.
Las exigencias de ERC a Collboni en civismo
ERC pidió a Collboni “garantizar que el civismo impere en nuestra ciudad sin perder de vista la mirada social e inclusiva”. ERC, que ha estado negociando son los socialistas durante varias semanas, puso encima de la mesa cuatro medidas para apoyar la ordenanza de convivencia.
En primer lugar, priorizar la mediación y ampliar los equipos de intervención comunitaria. Segundo, ampliar el catálogo de medidas alternativas a la sanción “con una mirada restaurativa”. En tercer lugar, “que ninguna sanción administrativa perjudique a las personas migradas en sus informes de arraigo”. Cuarto, la aplicación del acuerdo para incorporar 100 agentes más de la Guàrdia Urbana. Y Finalmente, el establecimiento de “criterios de proporcionalidad y de intervención social” en todos los procedimientos sancionadores.
Acuerdo con Junts y rechazo de los Comuns
La ordenanza de civismo saldrá adelante gracias al acuerdo entre PSC y Junts, con el apoyo de ERC y el rechazo de los Comuns. El gobierno de Jaume Collboni ha aceptado las 12 alegaciones presentadas por el grupo de Jordi Martí Galbis tras meses de intensas negociaciones. Junts celebra el acuerdo que “recupera el orden y la convivencia” frente a las recetas del tripartito “y el follón de los últimos años”.
Según el portavoz de Junts, la nueva ordenanza endurecerá las sanciones “sin perder el alma social”. ERC votará a favor al haber visto cumplidas sus exigencias de más mediación y medidas alternativas a las sanciones. En cambio, Comuns votará en contra porque “Collboni ha caído en la trampa de la derecha de a ver quien pone la multa más alta”.
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