Donald Trump, hablando en un atril y señalando con el dedo pulgar hacia atrás
POLÍTICA

Donald Trump retrata el aislamiento internacional de Pedro Sánchez con su estrategia para Palestina

Washington es consciente de que Sánchez ha puesto a China como socio prioritario de España

El presidente de Estados Unidos ha colocado a España en el centro de sus atenciones, y no precisamente para bien. En una reunión con el primer ministro finlandés el mandatario norteamericano ha sugerido “expulsar” a España de la OTAN por no cumplir los compromisos de gasto en defensa. Con su habitual franqueza, Trump afirmó que el Gobierno español “no tiene excusa” y que “quizás deberían expulsarlos, francamente”.

El comentario, más allá de su literalidad, refleja un malestar creciente en Washington con el Ejecutivo de Pedro Sánchez. En el fondo, el líder republicano ha señalado con precisión quirúrgica una realidad incómoda. España se ha convertido en un socio periférico, cada vez más aislado de las grandes decisiones internacionales y más inclinado a los gestos ideológicos que a la política de hechos.

La advertencia de Trump no llega en el vacío. Apenas unos días antes, el mismo presidente estadounidense lograba un acuerdo histórico de paz entre Israel y Hamás. Su plan, respaldado por Israel, Egipto, Qatar y Turquía, implica la liberación de rehenes, la retirada parcial de las tropas y el inicio de una reconstrucción supervisada por la comunidad internacional. Un éxito diplomático que contrasta con el silencio de La Moncloa, sin papel alguno en las negociaciones y sin capacidad de interlocución relevante en Oriente Medio.

Plano medio de Pedro Sánchez saliendo del congreso con expresión seria

Un líder global frente a un gobierno ausente

El contraste entre ambos dirigentes no podría ser más evidente. Mientras Trump asume el liderazgo político en los principales escenarios del mundo, Sánchez aparece encerrado en su propia huida hacia adelante. Porque si algo ha quedado retratado es que la política-performance con cosas como la Flotilla no sirven para nada. 

A todo esto, se suma la realidad de la OTAN, un problema clásico entre el PSOE. Trump no solo ha cuestionado el gasto militar español, sino que ha insinuado que el país se aprovecha del paraguas defensivo de la Alianza sin asumir su parte del esfuerzo. Aunque España haya alcanzado técnicamente el 2% del PIB en defensa, sigue situándose a la cola de los aliados tanto en capacidad estratégica como en inversión real.

Finalmente, hay que tener presente que Washington es perfectamente consciente de que España se acerca a China. No solo eso: España se está convirtiendo en el principal interlocutor del gigante asiático en Europa.

➡️ Política

Más noticias: