
La crisis de la vivienda persigue a la izquierda en Cataluña: el alquiler sube un 7%
El PSC y sus socios no acaban de encontrar la fórmula para revertir el problema
La izquierda catalana ha hecho de la vivienda su bandera en plena batalla con la derecha por la hegemonía social en Cataluña. Pero la realidad es que el PSC y sus socios, sobre todo los Comuns, no acaban de encontrar la fórmula para frenar la subida del alquiler. Los últimos datos vuelven a revelar el fracaso del intervencionismo, que en lugar de mejorar el problema lo están agravando.
Según el último informe del portal Idealista, Cataluña se sitúa como la tercera zona con los alquileres más caros de todo el Estado. El precio del alquiler ha subido un 7,1% y se sitúa en una media de 19,1 euros/m2.

De hecho, es una subida inferior a la media estatal, lo cual podría indicar que el mercado ha tocado techo en algunas de sus zonas más tensionadas. Los datos reflejan un mercado saturado en una comunidad, Cataluña, que ha liderado las políticas intervencionistas en materia de vivienda. Ante ello cabe pensar en la necesidad de explorar nuevas fórmulas.
Soluciones que agravan el problema
El gran paradigma del fracaso de estas políticas vuelve a ser Barcelona, que se consolida como la capital más cara para alquilar una vivienda. El aumento en la provincia de Barcelona ha sido del 5,9% y vuelve a ser el territorio más alquilar de toda España. También lo es la ciudad condal, donde el alquiler ha subido un 5,1%, hasta un precio medio de 24,3 euros/m2.
En este caso también son subidas más moderadas que en el resto del Estado, pero un mercado que ya arrastra problemas muy graves de saturación. Además, pese a ser más moderadas, estas subidas impiden revertir la situación. Y el problema sigue siendo el mismo.
La concentración de la demanda en zonas con una oferta insuficiente está consolidando la tendencia alcista de las rentas en el mercado. Frente a esto, el intervencionismo no hace más que acelerar la retirada de la oferta del mercado. A ello se suma el problema de la inseguridad, que genera desconfianza, y la insuficiente construcción de vivienda pública.
Una crisis enquistada
La contradicción es que pese a los síntomas de enfriamiento del mercado, los precios siguen subiendo consolidando así los precios abusivos. Esto muestra un enquistamiento del problema que exige un cambio de perspectiva. Pero en Cataluña, no parece que vaya a ser así.
El Govern del PSC está atado de pies y manos por la necesidad de que los Comuns aprueben los presupuestos de 2026. La presión de los Comuns, que están manteniendo su posición de intransigencia, obliga a los socialistas a cederles las políticas de vivienda en Cataluña. Las mismas políticas que convirtieron Barcelona en una de las ciudades europeas más caras para alquilar.
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