
Crece la violencia política en Cataluña: agresiones a carpas de Vox y Aliança Catalana
Después del procés, la izquierda antisistema se ha dado el privilegio de acosar al resto de formaciones políticas
La tensión política vuelve a expresarse en las calles de Cataluña con nuevos episodios de agresión y hostigamiento contra formaciones políticas. Este fin de semana, tanto Vox como Aliança Catalana denunciaron ataques a sus carpas informativas. De este modo, se confirma un patrón de violencia política que se repite con preocupante frecuencia.
Vox alertó en redes de una agresión sufrida durante la instalación de una mesa informativa en Molins de Rei. Según el partido, una mujer atacó la carpa mientras “la policía ni siquiera identificó a la agresora”. En paralelo, Aliança Catalana denunciaba que “cuatro radicales intentaron impedir la parada informativa en la plaza Orfila de Sant Andreu”, en Barcelona. Ambos casos reflejan un clima de hostilidad política que se ha ido normalizando en los espacios públicos catalanes:
Un patrón que se repite con distintas siglas
Los episodios de acoso no son hechos aislados, sino parte de una tendencia persistente heredada de la década procesista. Hace una semana, el Partido Popular de Manlleu denunciaba que el Ayuntamiento, gobernado por Junts, le prohibió instalar una carpa informativa en la localidad. “Nos quieren callados, pero no saben que nuestra voz va más allá de nosotros”, lamentó su presidente local, Francisco Javier Jiménez.

El presidente del PP de Vic, Pau Ferran, calificó la situación de “lamentable” y acusó a Junts de intentar silenciar cualquier crítica al gobierno municipal. Sin embargo, más preocupante aún es que los ataques contra carpas se hayan convertido en un fenómeno normal. En este contexto, las fuerzas que se salen del consenso dominante encuentran un entorno cada vez más hostil y agresivo.
Otros casos de intimidación a Aliança Catalana
Uno de los últimos incidentes lo denunciaba Xavier Cruzado, miembro de Aliança Catalana en Llinars del Vallès. A través de redes sociales, Cruzado explicaba que su formación fue recibida con un “comité de bienvenida cupaire” durante una parada informativa autorizada por el ayuntamiento. “Coartaban nuestro derecho de informar a la ciudadanía”, escribió:
Cruzado subrayó que su partido contaba con todos los permisos necesarios para instalar la carpa, y se preguntó si “esa gentuza tenía el mismo permiso para manifestarse”. Agradeció, además, la presencia de los Mossos d’Esquadra por garantizar la seguridad y permitir que el acto se desarrollara “pacífica y legalmente”. La denuncia encaja con la serie de episodios que la formación independentista ha sufrido en las últimas semanas en distintas localidades.
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