
Cataluña, hacia otro año sin presupuestos: cuando la excepción se vuelve normalidad
La consejera Alicia Romero dice en el Parlament que 'se puede gobernar sin presupuestos'
En la sesión de control en el Parlament, este martes, el PP preguntó al Govern si aprobará los presupuestos antes del 1 de enero de 2026. La consejera de Economía, Alicia Romero, afirmó que “se puede gobernar sin presupuestos. No es lo más adecuado, pero ya lo hemos hecho y estamos poniendo muchos recursos en sanidad, Rodalies o vivienda”.

La consejera reconoció las dificultades del Govern para sacar adelante las cuentas. De no prosperar, sería el tercer año consecutivo sin presupuestos en Cataluña. Y lo peor es que los gobiernos han empezado a asumir como normalidad algo que es excepcional.
El PSC ha intensificado las negociaciones con ERC y Comuns, cuyo apoyo es imprescindible para la aprobación de los presupuestos. Pero ahora mismo sus socios parecen más cerca del ‘no’ que del ‘sí’. Los republicanos piden más avances en la financiación singular, y los Comuns el cumplimiento de los acuerdos en materia de vivienda.
La no aprobación de los presupuestos es algo muy grave para un ejecutivo porque condiciona las inversiones necesarias para llevar a cabo el programa de gobierno. Es una muestra de la debilidad de un gobierno y de la falta de consenso político de un país o una región. En muchos casos suele ser motivo de colapso de un gobierno, y de su caída.
Crisis política endémica en Cataluña
La consejera Romero tiene razón, se puede gobernar sin presupuestos. Pero no es lo normal, y el problema es que la inestabilidad política en Cataluña ha convertido en normalidad lo que debería ser una excepción.
El Govern de Pere Aragonès consiguió aprobar los presupuestos de 2023 gracias al apoyo de PSC y Comuns. Los socialistas también aprobaron las cuentas de 2024, que sin embargo no salieron adelante debido al rechazo de los Comuns. El nuevo gobierno socialista tampoco pudo aprobar los presupuestos de 2025, que sí contaron con el visto bueno de los Comuns pero no con el apoyo de ERC.
Los presupuestos en Cataluña se han convertido en una moneda de cambio que los socios de gobierno utilizan para su tacticismo político. De hecho, el PSC ha tenido que gobernar con tres ampliaciones de crédito que ERC y Comuns utilizaron para seguir obteniendo concesiones.
La no aprobación de los presupuestos de 2026 situaría al gobierno en minoría del PSC en una posición muy debilitada. Sería en todo caso el reflejo de una crisis política endémica en Cataluña, caracterizada por la fragmentación y la falta de mayorías.
El PSC confía en ablandar a ERC y Comuns
Los presupuestos se han enquistado y ni siquiera los socios del Govern ven condiciones para sentarse a negociar. ERC se ha cerrado en banda y dice que hasta que no haya avances en la financiación singular no habrá ni negociaciones ni nuevos acuerdos. Los Comuns condicionan sentarse en la mesa de negociaciones a la creación de una unidad antidesahucios, más inversión en los centros escolares y la reducción de las listas de sanidad.
El tiempo se agota y el Govern empieza a asumir que puede quedarse otro año sin cuentas. Pero esto, que debería abrir una crisis política, contrasta no obstante con el fortalecimiento de las relaciones en el bloque progresista. PSC, ERC, Comuns y la CUP están mostrando su unidad frente a la derecha en cuestiones como el padrón, la política exterior y la vivienda.
Esto es un reflejo también de que en Cataluña la nueva política ha sustituido el interés general por el tacticismo de los partidos. Cataluña avanza hacia otro año sin presupuestos en plena crisis de los servicios públicos, la vivienda y las infraestructuras.
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