
Carles Puigdemont reconoce el fracaso pero echa todas las culpas al PSOE: 'Nos vamos a la oposición'
El presidente de Junts ha comparecido para justificar su propuesta de ruptura
Carles Puigdemont ha comparecido esta tarde para justificar su ruptura con Pedro Sánchez. El presidente de Junts ha sido tajante sobre su decisión: “Hemos decidido romper con el PSOE, ejercer la oposición y consultar a la militancia”. Puigdemont ha echado la culpa a Sánchez de la ruptura: “Hemos hecho todo lo posible para que se cumplieran los acuerdos, pero no ha sido suficiente”.
Carles Puigdemont ha dicho que hace dos años se abrió una oportunidad para resolver el conflicto catalán mediante la negociación, y quisieron explorarla. Pero que dos años después sigue habiendo la misma desconfianza y los acuerdos no se han cumplido. “No estamos dispuestos a seguir ayudando a un Gobierno que no ayuda a Cataluña”, ha dicho desde Perpiñán.

El presidente de Junts ha hecho una larga exposición de los acuerdos incumplidos por el PSOE. Acto seguido ha advertido que esto es el final de la legislatura: "No tendrá presupuestos, no tendrá mayoría para gobernar". Por eso ha apelado a los socialista a "reflexionar" y "explicar a la ciudadanía como piensan ocupar el poder".
Carles Puigdemont ha rechazado hablar sobre la moción de censura, que a estas altura ya está descartada. Junts ha elegido la fórmula más light de la ruptura: retirar la mayoría al Gobierno para que ante la incapacidad de gobernar tenga que convocar elecciones.
Puigdemont mete presión al PSOE
El PSOE, por su parte, no arroja la toalla. Los socialistas han reclamado a Junts mantener un canal abierto de negociación para seguir adelante con los Acuerdos de Bruselas. La ruptura a medias deja una puerta abierta para intentar convencer a Junts, y el PSOE quiere aprovecharlo.
"El partido socialista debe responder ante la ciudadanía de qué manera piensan continuar. Hay problemas y los problemas no se resuelven desde la minoría. Deben poder explicar con más precisión de la que han hecho hasta ahora cómo piensan gobernar más allá de su capacidad para ocupar el gobierno". Estas han sido las últimas palabras de Puigdemont en su comparecencia, lo cual parece dejar la puerta abierta.
Aunque Puigdemont haya querido justificar su pacto con el PSOE de hace dos años, y echar la culpa de todo a los socialistas, algo queda claro: fue Waterloo quien tomó ese camino pese a la desconfianza del grueso del independentismo que se veía a venir el engaño.
Dardo a ERC
Además, Puigdemont ha dicho en rueda de prensa que el PSOE "podrá ocupar poltronas pero no gobernar". La verdad es que a Junts tampoco le ha ido mal con las poltronas, y ha sido gracias a su alianza con el PSOE. Desde los Acuerdos de Bruselas, Junts ha conseguido numerosos altos cargos en empresas públicas y de la administración del Estados.
El presidente de Junts también ha lanzado un dardo a ERC: "Éramos consciente de las dificultades, y por eso basamos el acuerdo en confianza y resultados. Sabíamos desde el principio quien teníamos delante, pero también sabíamos que no estábamos dispuestos a garantizar toda una legislatura en estas condiciones. Otros es evidente que sí, nosotros no".
La realidad es que detrás de este movimiento de Junts está el pánico ante las encuestas que acercan Aliança Catalana al sorpasso. Parece que el movimiento llega demasiado tarde, y de una forma menos contundente de lo que muchos esperaban.
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